Palabras de Desamor De ti Chile

By Roberto G. Aurioles

La importancia de entender que sólo se vive una vez

He conocido a muchísimas personas a lo largo de mi vida, y muchas me han dicho:
“¿En serio estás loco? ¿Cómo te vas a vivir a otro país? ¿Cómo te atreves a emprender un negocio? ¿No te da miedo?”

Claro que da miedo.
Pero cuando permites que el miedo te paralice, te pierdes todas las posibilidades que existen fuera de tu realidad actual. Si yo hubiera dejado que el miedo —o los estándares de otros— dictaran mis decisiones, probablemente hoy no tendría mi propia casa, no habría viajado a tantos lugares, no habría alcanzado el éxito ni vivido tantas experiencias. No habría vivido tantas vidas distintas dentro de una sola vida.

Y aquí viene lo importante:
Si tienes miedo de que algo salga mal, pregúntate… ¿qué es lo peor que realmente puede pasar?

La verdad es que lo único verdaderamente grave es la pérdida de la salud o la vida. Todo lo demás tiene solución. Todo. Mientras tus decisiones nazcan del corazón, incluso lo que sale “mal” termina convirtiéndose en aprendizaje, en crecimiento, en fuerza.

Entender que solo se vive una vez lo cambia todo.
¿Por qué quedarte con las ganas de conocer ese país?
¿Por qué no desarrollar ese hobby que te llama desde hace años?
¿Por qué permitir que el “qué dirán” tenga más peso que tus propios sueños?

La vida no es para observarla con miedo, es para vivirla intensamente. Y el único que puede frenar esa experiencia eres tú mismo.

Por eso, no te quedes con ganas de nada.
Si te equivocas, aprende.
No te guardes un “te quiero” para tu familia.
No dejes de decirle a tus amigos cuánto los valoras.
No calles lo que alguien significa para ti.

Porque nada pesa más que el “hubiera”.
¿Qué hubiera pasado si…?
Cuántas cosas increíbles dejaron de existir por miedo o por ego.

Vive la vida al máximo.
Vívela con amor.
Vívela como si hoy fuera tu último día.

Pregúntate: ¿cómo te gustaría que te recordaran?
Como alguien que siempre regaló una sonrisa, que dio lo mejor de sí y que no se conformó con menos de lo que soñaba.

Tal vez vivas 100 años…
pero que sean 100 años bien vividos.
100 años donde nadie tenga que contarte cómo es el mundo, porque tú lo exploraste.
100 años donde el miedo no te impidió construir la vida que siempre imaginaste.

Solo se vive una vez.
Vive haciendo lo que te hace feliz.
Vive siendo quien siempre soñaste ser.