Hoy hablando con mi mejor amiga, le conté que he andado muy depresivo, se sorprendió mucho al saber que eras tú el motivo. Todo el mundo piensa que ya te he superado, pero la verdad es que siempre estuve pretendiendo. Me quise hacer el fuerte, pero no ha pasado ni un día en el que no me arrepienta del rumbo que tomó nuestra relación por mi culpa. Me doy de golpes con la pared, y lo que más me frusta, que todo fue mi maldita culpa.
Hasta la fecha estoy a kilómetros de distancia, y mi economía no me permite decirte todo lo que te he querido decir cara a cara. Se me hace muy de mal gusto tener que enviarte mensajes, siento que este tipo de cosas se deben hablar en persona, pero en esta situación tan jodida llamada distancia, ¿qué otro modo puedo hacer de que te enteres?
Estoy cansado de extrañarte… y estos días en verdad me dueles más de lo normal. No sé que me está pasando, mi vida está cambiando, creo que estoy cambiando. Empiezo a valorar lo que es la calma, la paz, y poder tener una vida tranquila. Creo que es el hecho de saber que tenía todo esto contigo, y por escuchar al diablo, terminé perdiendo el paraíso a tu lado.
Soy un idiota.
Nunca me vas a perdonar.
Siempre te voy a sufrir.
¿Será que alguien me pueda salvar?
Ya me cansé de siempre salvarme yo mismo…
No se cuánto podré aguantar así.
Siento mucho dolor, tristeza… tenía años sin sentirme así. Ganas de no levantarme más, porque mis sueños se han vuelto mi única realidad contigo.
Por favor….. habla conmigo.
Carajo, soy un migajero idiota.
No merezco el amor de nadie si no me puedo siquiera amar a mí mismo tantito….