Sé que has estado ahí desde hace tiempo, y siempre me has dado a entender el futuro sobre mis decisiones, sean buenas o malas, pero últimamente me he sentido más atraído a ti. Desde que empezó el año he sentido tu llamado, he podido sentir más tu presencia, puedo sentir el cambio que estás preparando para mí. Y es que me estoy dando cuenta, todo este torbellino de experiencias, fue mi preparación para tener la claridad total de hacia donde quiero dirigir mi vida.
Es curioso que justo cumplidos los 30, esté empezando a tener este cambio de perspectiva. Yo nunca me consideré religioso, aunque mi familia y la educación mexicana me hizo ser católico, jamás sentí la necesidad de realmente practicar la religión. Pero… hoy es diferente, empiezo a entender todo. Empiezo a entender la magia detrás de tu divinidad, tu poder creador, tu omnipresencia, tu energía.
Siempre he tenido esos dones, y acercamientos al universo y a las energías, pero hoy empiezo a entenderlo más a fondo. Empiezo a ver más allá del código, de lo literal, los mensajes que están en tu libro sagrado, y la interpretación real que puede cambiar la vida de cualquiera.
Siento que mi vida está cambiando, en verdad, puedo sentir el cambio, tanto en mi identidad, como en mi realidad. A partir de hoy soy otra persona totalmente distinta. Sé que puedo contar con tu sabiduría, y que me seguirás guiando por ese camino de éxito, el cual siempre ha sido mi destino.
Te agradezco por el gesto que has hecho hoy conmigo y mi familia. Sabías perfectamente lo preocupados y estresados que estábamos todos por la operación de mi mamá. Ayer para mí acompañarla en la guardia nocturna, fue super pesado, llegó un momento donde yo tratando de dormir en una silla, empecé a desear la muerte, a darme por vencido. Pero muy en el fondo, sabía que tenía que seguir dándolo todo, no darme por vencido. Porque mi mamá es la mejor inspiración, ¿cómo me puedo estar quejando yo cuando ella realmente sí es la que está sufriendo?
Pero me has dejado sorprendido… en verdad nos cuidas a todos, y mi mamá tiene un ángel muy grande, porque pasar de un diagnóstico con una semana mínima de recuperación, a poder recuperarse en tan solo un día, y que hoy mismo ya la hayan dado de alta. Es un milagro que nadie de nosotros esperaba. Te agradezco infinitamente por esta oportunidad, porque creo que no sólo yo, sino toda mi familia, tenemos demasiados problemas individuales, y esta situación en conjunto nos estaba realmente poniendo muy nerviosos.
Te agradezco porque hoy podré recibir a mi mamá en mi casa, y estamos un paso más cerca de que se recupere de salud. Aún recuerdo a inicios de diciembre cuando empezó todo. Creo que esta ha sido tu prueba divina, tanto para mí, como para mi familia, para hacernos abrir los ojos, replantear nuestras decisiones y unirnos más como familia. No sólo estoy viendo ese proceso de transformación en mí, sino que también lo veo en mis hermanas, y sobretodo en mi madre, que empieza a volver a valorar y tomar el control de su vida.
Te agradezco infinitamente por ponernos esta prueba, y por hacer el milagro de que no fuera tan tortuosa. Creo que fue un regalo, porque te diste cuenta que todos hemos aprendido demasiado todo esto.
Gracias por abrirme los ojos, sé que me estás preparando algo grande y seguiré este nuevo camino.
Gracias.