Ya estoy próximo a cumplir una semana viviendo en La Roma, es increíble como cambiar de espacio y de aires, hace que todo empiece a fluir mejor. Estoy cerrando varios proyectos, y ando super enfocado en el trabajo.
Ni siquiera sé cómo he sacado la calma estas semanas con todo el tema de que mi mamá ha estado en el hospital. Espero ya esta semana la den de alta. Me imagino que ya debe estar harta, algo que valoro mucho de ella es que se mantuvo fuerte y paciente ante semejante operación y proceso. Aferrada a la vida y a seguir adelante, es algo que le debo aprender y seguir el ejemplo.
Estoy mejorando en todo lo posible, quiero ser mejor hijo y que se sienta orgullosa de mí, que sé que siempre lo ha sido, pero en verdad quiero volver a ser esa persona exitosa y empresaria que siempre fui. Pero sí ha sido difícil agarrar este nuevo chip, por más que quiero enfocarme en el trabajo, estar yendo al hospital casi diario, las vuelvas e idas, el estrés de que en cualquier momento todo se puede poner oscuro, ha sido un obstáculo que he sabido sobrellevar.
Por otro lado, es raro…. pero no sé por qué sigues apoderándote de mi mente. Ya pasaron dos años y sigo con secuelas de tu recuerdo. Cosas tan simples como destapar un bote de café en polvo y servírmelo, me transportan contigo despertando en Valparaíso. Comprar una cerveza artesanal random en el súper, destaparla y al primer trago transportarme a tu departamento disfrutándola contigo. Ya ni te digo cuando tomo un micrófono y quiero producir música cantando, pienso en mi estudio improvisado en tu terraza con vista a las montañas.
Supongo que me tendré que acostumbrar a tener esos flashazos constantes, de cosas cotidianas que me recuerdan a ti. Me da tristeza pensar que ya no se repetirán… Seguro ya ni siquiera me quieres ver en pintura.
Me pregunto si has llegado a leer todo lo que escrito sobre ti. Si sigues al pendiente de mí.
Aunque siento que tu corazón le pertenece a alguien más, es curioso, siento que todas esas ganas que quiero de estar contigo, tú las tienes con alguien más. Al menos algo seguimos teniendo en común, seguimos sufriendo por alguien a quién aparentemente no le importamos, y esperamos cosas que ya no van a ocurrir.
Supongo que debo seguir adelante, acostumbrarme a tu recuerdo, y pensar en generar algo nuevo.
Justo esta semana llegó este nuevo chico a mi vida, un aparente crush de hace años de que de la nada reaparece en mi vida, con una certeza y seguridad, e incluso se me declaró, dice que quiere intentar algo bien conmigo. Y aunque la verdad se siente lindo, llevaré mi corazón con cautela, y evitaré cometer los mismos errores que cometí contigo. Apenas nos vamos a empezar a conocer, y es raro, tener que vivir esa sensación de volver a conocer a alguien, volver a sentir la chispa (¿la volveré a sentir?), volver a entregarse.
Me hubiera gustado que este nuevo intento de entregarme a alguien, fuera de nuevo contigo. Me va a costar mucho entregarme a alguien más.
Igual ya quedó claro que eso contigo ya no ocurrirá, así que supongo debo intentar.
No sé si estoy listo para una relación, tu recuerdo aún me sigue atormentando y eso me preocupa. Y aunque ahora sí la semana pasada fue el cierre definitivo entre tú y yo, porque dudo mucho de que el milagro de que me busques ocurra, no sé…
Siento como si apenas hubiéramos cortado. Aunque ya tiene prácticamente año y medio, apenas estoy procesando este cierre y ruptura. Una parte de mí quiere seguir un ratito solo, pero otra parte de mí me dice que debo darle una oportunidad a este nuevo chico.
No sé qué es lo que va a pasar.
Por mientras seguiré trabajando en mí, en mejorar mi físico, conseguir chingos de clientes y tener dinero para hacer lo que se me hinche la gana. Ese es mi objetivo de este nuevo mes. Supongo que mantener mi mente ocupada es la mejor solución para mantener la cordura.
Al menos ya se acabó abril, y espero ya pronto den a mi mamá de alta. Qué mes en verdad más difícil, pero bueno, aquí sigo… sobreviviendo supongo.