No sé quién escribe el guión de mi vida, pero se está poniendo muy intensa esta novela. Me siento en esos momentos de una serie, cuando esa pareja que tanto se ama, por algún motivo deciden separarse y probar cada quién por su lado. Obviamente, todos los espectadores los quieren juntos, porque saben que en verdad ellos dos se complementan y verdaderamente se aman.
Pero…. hay cosas que estos personajes necesitan vivir. Entender. Sanar. Porque si no pasan por este proceso, esa relación no va funcionar. Entonces… les toca perderse un ratito, reflexionar cada quién por su lado, cerrar cada quién sus pendientes. Y darse cuenta que en verdad quieren estar juntos. Pasar del enamoramiento, al amor verdadero.
Querido escritor, no sé qué es lo que quieres de mí. Ni siquiera me imaginaba ahorita viviendo aquí.
Lo único claro que es ya no quiero lastimar a nadie. Creo que por eso me estás poniendo de vuelta con las personas indicadas. Necesito volver a encontrarme, recuperar mi verdadera esencia y luz. Sé que ese monstruo que llevo dentro, al fin cada día lo veo más pequeño. Sé que pronto podré desvanecerlo.
Estoy cambiando durísimo. Viviendo el arco de pasar del villano, a redimirse y convertirse en el héroe. Bueno, no tan literal, mi historia no es una lucha de guerreros, pero supongo que en la vida real estoy pasando de un bando a otro. Siento que al fin estoy recuperando mi luz. Esa que tú en nuestros inicios conociste.
A veces me siento un poco idiota, haberme rodeado de las personas incorrectas, que poco a poco corrompieron mi alma e invocaron esa entidad que no vivía en mí. La maldad pura. Querido lector, si tú en algún momento sientes que no vibras con alguien, aléjate.
Yo cometí el error de darle el beneficio de la duda. Terminé traicionado, en bancarrota, y con miedo a morir. En verdad puedo decir que ha sido el error más grande de mi vida, porque llegué a lo más profundo del infierno. Tuve en frente al diablo, la atmósfera de la muerte y la cadencia cubrió mi cielo. Me adentré en un mundo en el que verdad no pertenezco, ni siquiera sé cómo acabé ahí, pero de la nada ya estaba rodeado en llamas.
Suena fuerte, ¿verdad? Así fue prácticamente mi 2025, pero gracias a Dios ya terminó esa etapa, que finalmente abrí los ojos y salí de ese trance que empezó a corromperme desde septiembre del 2024.
Pero no todo fue tan malo…. la verdad es que sí cumplí grandes cosas, y lo que rescato de todo esto fue entender qué es lo que quiero en mi vida, y qué es lo que definitivamente no.
Hoy me siento muy agradecido, estoy de vuelta viviendo con mi mejor amigo y maestro. Sé que ambos sacaremos algo bueno, de estar de vuelta viviendo en el mismo techo. Es curioso, ambos tenemos esas ganas y ambición de volver a mejorar, sanar, sentar cabeza (cada quién por su cuenta claro), volver a ser los chingones que siempre fuimos.
Es muy interesante que literal coincidimos en este preciso momento, con esta misma nueva mentalidad, y ganas de sacar todo lo de negativo de nuestras vidas. Espero que de mí él aprenda cosas bonitas, yo al menos compartiré lo mejor de mí. Y así como él, varios vínculos que valen mucho la pena están volviendo.
Esta nueva temporada de mi vida se siente rara, pero a su vez emocionante, aunque no dejo de sentir un vacío extraño muy en el fondo de mi ser. Lo único que me alivia es que este camino ya lo transité, es como volver a mi pasado, pero ahora siendo una persona más consiente. Si en ese pasado triunfé, en este nuevo voy a arrasar.
Estoy viendo este desarrollo de personaje venir. Voy a empezar a escuchar más a mi corazón, y mandar al carajo al tonto ego, la tonta ansiedad, y sobretodo la impulsividad. Mis némesis que estoy decidido a erradicar.
Ahora la cosa es….
¿Qué voy a hacer contigo?
Quisiera desaparecer tantito.