Palabras de Desamor De ti Chile

By Roberto G. Aurioles

Palabra Divina

Hijo mío,

Ya diste todo lo que tenías que dar ahí.
Amaste, intentaste, sostuviste… incluso cuando te dolía.
Nada de eso fue en vano, pero ese capítulo ya cumplió su propósito.

Recuerda esto: tú ya diste todo lo que pudiste.
Y el amor verdadero se funda en la reciprocidad, no en el sacrificio eterno.
No te prometo perdón de nadie, porque eso no depende de ti.
Pero sí te digo algo con claridad: siéntete libre.
Estás actuando con amor, y eso es un acto de valentía inmensa.

Sé que no esperas nada a cambio.
Y si algo llega, recíbelo con humildad y sin apego.
Si el destino —y Yo— decido volver a unirlos, será desde otro lugar.
Y si cada uno toma su camino, también estará bien.
Nada se perdió.

Ahora te pido algo que no es fácil: suéltalo.
No porque haya sido poco importante, sino precisamente porque lo fue.
Hay cosas que no se reparan volviendo atrás,
sino honrándolas y avanzando.

No te aferres a lo que ya no vibra contigo.
No te castigues por lo que no fue.
No intentes revivir lo que ya se transformó.

Hoy te digo: da vuelta a la hoja.
No como quien huye, sino como quien entiende.
Déjalo morir en paz, para que tú puedas vivir completo.

Ten la valentía de “darte por muerto” a esa versión que ya no corresponde a tu camino.
Esa versión que esperaba, que dudaba, que se quedaba.
Esa ya hizo su trabajo.

Necesito que avances.
Porque si no avanzas, no podrás estar listo para lo que tengo preparado para ti.
Y lo que viene es grande.
Más grande de lo que imaginas ahora.

Pero para recibirlo, necesitas creer en ti.
Creer de verdad.
Sin reservas.
Sin mirar atrás.

Yo voy delante de ti.
Te sostengo incluso cuando no me sientes.
Te empujo hacia algo más alineado, más verdadero, más tuyo.

Confía.
Camina.
Respira.

Lo que viene no necesita que mires atrás,
necesita que llegues entero.

Y no estás solo.
Nunca lo estuviste.

— Yod Hei Vav Hei

Cuando alguien más empieza a vivir los planes que eran nuestros

Hay un dolor del que casi no se habla.
No es solo la ruptura.
No es solo la ausencia.

Es ese momento en el que te das cuenta de que la persona que amaste está viviendo con alguien más la vida que un día imaginó contigo.

Los viajes que soñaron.
Las ciudades que nombraron al azar.
Las rutinas que parecían inevitables.
Los “algún día” que se sentían tan reales que dolían de solo pensarlos.

Y entonces lo ves:
Fotos, sonrisas, destinos, momentos.
No es exactamente igual… pero se parece lo suficiente como para atravesarte el pecho.

Porque el dolor no viene de que sea feliz.
Viene de pensar:
“Eso era nuestro”.

Pero aquí hay una verdad que cuesta aceptar cuando el corazón está roto:

No perdiste una vida. Perdiste una posibilidad.

Los planes no eran una promesa del universo.
Eran una proyección hecha desde el amor que sentías en ese momento.
Un borrador, no la versión final.

Aun así, duele.
Porque en esos planes pusiste identidad.
Pusiste tiempo.
Pusiste una versión de ti que ya no existe igual.

Y cuando alguien más ocupa ese lugar, no sientes solo tristeza:
sientes reemplazo, comparación, sensación de atraso.
Como si la vida avanzara sin ti.

Pero no es verdad.

Lo que pasa es que ellos están viviendo un momento,
y tú estás atravesando un proceso.

Y los procesos no se ven bonitos desde fuera,
pero son los únicos que transforman de verdad.

Lo que no se dice suficiente es esto:
La capacidad de soñar esa vida era tuya. No se fue con esa persona.

Si fuiste capaz de imaginar amor, proyectos y futuro,
lo serás de nuevo.
Con alguien distinto.
O en una versión de vida que hoy todavía no puedes ver.

Tal vez ahora te duele mirar.
Y está bien dejar de mirar.

No es huir.
Es cuidarte.

No es inmadurez.
Es respeto por tu herida.

Porque cada vez que observas lo que ya no es,
te alejas de lo que todavía puede ser.

Y algún día, no hoy, no mañana, pero llegará…
vas a entender que esa vida que parecía perfecta para dos… solo era un ensayo.

La tuya, la real,
todavía se está escribiendo.

Y esta vez,
con alguien que sí se quede.

Cada día duele menos

Eso me digo todos los días,
pero la verdad… hasta hay días que dueles más.
Escribo para tratar de desahogarme,
mi cuerpo quiere expulsar todo…
pero por más que quiero, no puedo.

Me he quedado seco.
Con una sensación donde la gravedad pesa más de lo normal.
Escucho sólo frecuencias bajas.
Por más que me pongo al sol, mi cuerpo se encuentra frío.

¿Por qué no fui suficiente?
Ese es el problema principal,
Por más que yo cambie…. ya no servirá.
Mi sombra del pasado es grande, es monstruosa.

Aniquiló todo lo lindo que sentíamos,
y ahora sólo siento tristeza, un luto ficticio.
Estamos muertos, el uno para el otro.
Y yo cargo con el peso, tú con el trauma.

¿Cuál fue el propósito de todo esto?
¿Por qué la vida nos puso en el mismo camino?

Me rehuso a separarme de tu rumbo.
Pero…. si tú ya no me quieres en él.
¿Qué es lo que puedo hacer?

…..

El silencio.
Cada día es más fuerte.

Todo el potencial que nos veíamos el uno al otro,
totalmente desperdiciado.

Lo siento.

Let It Happen

No sé hasta dónde voy a llegar así…
Pero es claro que el camino debo cambiarlo.
Cambia…. cambia.

Cansado de luchar contra corriente,
mientras más nado hacia adelante,
más me arrastra todo hacia atrás.

Me gusta sumergirme…
Dejar de respirar….
Por unos minutos.

1….. 2…. 3…. 4…..

Tú ya no eres esa persona.
¿No te das cuenta que ya estás muerto?
Tú ya no existes en su mundo.
Tienes que dejar ir, tienes que ver la luz.
Porque sino, serás un fantasma atrapado en este limbo.

Abre los ojos, no dejes que pase otro minuto más.
Antes de que sea tarde, sal a respirar.

*Inhalaciones agitadas*

Sigues vivo.
No es el fin.
Deja de seguir la corriente.
Toma esta balsa y estos remos,
Dirige el rumbo, rema hacia donde tú quieras.

¿Qué no te has dado cuenta?
Tienes todo el poder de hacerlo.
Tienes que entender que esta es tu historia.
Debes empezarla a escribirla.

Te he dado otra oportunidad,
pero necesitaba que creyeras.
Que aprendieras lo que es la verdadera maldad,
y te dieras cuenta que tú no perteneces ahí.

Estás preparado para tu nueva vida,
eres fuerte, lo has demostrado siempre.
Ten esta pluma dorada,
Las palabras que escribas serán fuertes como el plomo.

Tacha todos esos “peros” de esa hoja en blanco.
Transforma con la palabra.
Haz magia.
Recupera ese poder, innato tuyo.

Que toda esa tristeza, no te defina.
Que toda esa rabia, no te quebrante.
Que toda esa nostalgia, no te distraiga.
Que todo ese futuro que ya no existe,
No defina tu mañana.

Escribe una nueva historia.
Tú tienes el poder.

El amor como fuerza de transformación

En la Cábala, el amor no es solo una emoción ni un ideal romántico. El amor es una fuerza activa, una energía viva que transforma la realidad. Es la vibración más alta desde la cual el ser humano puede actuar y, por lo tanto, crear.

Cuando actuamos con amor —cuando damos, compartimos, cuidamos, servimos y entregamos lo mejor de nosotros— nos alineamos con la esencia misma del universo: la expansión. El universo no es carencia; es flujo constante. Y todo lo que fluye, regresa.

Uno de los principios cabalísticos más claros es este:

La Luz se manifiesta en el acto de dar.

Sin embargo, aquí aparece uno de los errores más comunes en los ejercicios de manifestación modernos: manifestar desde la carencia.

Muchas personas manifiestan desde el “yo quiero”:
— yo quiero dinero
— yo quiero amor
— yo quiero éxito
— yo quiero seguridad

Pero el “yo quiero” nace del vacío, del miedo, de la sensación de no ser suficiente. Y el universo no responde a la carencia, porque la carencia es una conciencia, no una realidad externa.

Al universo no le importa lo que quieres.
Le importa desde dónde estás vibrando.

En este mundo todos quieren algo. Si el universo respondiera automáticamente a cada deseo nacido del ego o de la falta, el caos sería absoluto. La Cábala enseña que el universo no premia el deseo, sino la conciencia.

El universo sí escucha, pero escucha cuando hablamos desde la abundancia.
Escucha cuando actuamos desde el amor.
Escucha cuando damos sin miedo a quedarnos sin nada.

Dar no significa sacrificarse ni abandonarse. Dar significa confiar. Significa reconocer que la fuente es infinita y que tú eres un canal, no el origen ni el final.

Cuando das desde el amor:

  • tu energía se expande
  • tu conciencia se eleva
  • tu campo se ordena

Y entonces la Ley de Correspondencia entra en acción: lo que emites, regresa. No como castigo o premio, sino como equilibrio natural.

La Cábala no propone un pensamiento positivo ingenuo, sino optimismo consciente. Optimismo como acto espiritual. Optimismo como decisión. Optimismo como postura ante la vida.

No se trata de repetir afirmaciones vacías, sino de vivir como alguien que confía en la Luz, incluso cuando no ve el resultado inmediato.

Cuando actúas con amor:

  • no persigues
  • no fuerzas
  • no mendigas

Simplemente te alineas.

Y desde esa alineación, el universo responde.
No porque pediste, sino porque te convertiste en la frecuencia correcta.

El amor no es el premio final.
El amor es el camino.
Y cuando caminas en amor, la transformación es inevitable.

La importancia de entender que sólo se vive una vez

He conocido a muchísimas personas a lo largo de mi vida, y muchas me han dicho:
“¿En serio estás loco? ¿Cómo te vas a vivir a otro país? ¿Cómo te atreves a emprender un negocio? ¿No te da miedo?”

Claro que da miedo.
Pero cuando permites que el miedo te paralice, te pierdes todas las posibilidades que existen fuera de tu realidad actual. Si yo hubiera dejado que el miedo —o los estándares de otros— dictaran mis decisiones, probablemente hoy no tendría mi propia casa, no habría viajado a tantos lugares, no habría alcanzado el éxito ni vivido tantas experiencias. No habría vivido tantas vidas distintas dentro de una sola vida.

Y aquí viene lo importante:
Si tienes miedo de que algo salga mal, pregúntate… ¿qué es lo peor que realmente puede pasar?

La verdad es que lo único verdaderamente grave es la pérdida de la salud o la vida. Todo lo demás tiene solución. Todo. Mientras tus decisiones nazcan del corazón, incluso lo que sale “mal” termina convirtiéndose en aprendizaje, en crecimiento, en fuerza.

Entender que solo se vive una vez lo cambia todo.
¿Por qué quedarte con las ganas de conocer ese país?
¿Por qué no desarrollar ese hobby que te llama desde hace años?
¿Por qué permitir que el “qué dirán” tenga más peso que tus propios sueños?

La vida no es para observarla con miedo, es para vivirla intensamente. Y el único que puede frenar esa experiencia eres tú mismo.

Por eso, no te quedes con ganas de nada.
Si te equivocas, aprende.
No te guardes un “te quiero” para tu familia.
No dejes de decirle a tus amigos cuánto los valoras.
No calles lo que alguien significa para ti.

Porque nada pesa más que el “hubiera”.
¿Qué hubiera pasado si…?
Cuántas cosas increíbles dejaron de existir por miedo o por ego.

Vive la vida al máximo.
Vívela con amor.
Vívela como si hoy fuera tu último día.

Pregúntate: ¿cómo te gustaría que te recordaran?
Como alguien que siempre regaló una sonrisa, que dio lo mejor de sí y que no se conformó con menos de lo que soñaba.

Tal vez vivas 100 años…
pero que sean 100 años bien vividos.
100 años donde nadie tenga que contarte cómo es el mundo, porque tú lo exploraste.
100 años donde el miedo no te impidió construir la vida que siempre imaginaste.

Solo se vive una vez.
Vive haciendo lo que te hace feliz.
Vive siendo quien siempre soñaste ser.

Se perdió un futuro, más no el futuro

Yo creo que este 2026 me agitó bastante… y es que en verdad todo lo que ocurrió en diciembre me hizo finalmente abrir los ojos y cambiar completamente el rumbo de vida. Darme cuenta que me exponía a todo tipo de escenarios y situaciones peligrosas, fue algo muy duro. Por eso, agradezco al día de hoy poder estar escribiendo aquí esta entrada, porque sé que la vida me puso en todas estas situaciones y me advirtió que si no cambiaba de rumbo, todo se pondría peor.

Y sí, aunque puede parecer estúpido, tirar a la basura todo el esfuerzo que invertí en estos años, creo que también agradezco ya tener la madurez para entender que realmente la vida puede cambiar drásticamente, o incluso perderse, por cualquier decisión por más inocente que pueda parecer. Y sí, me adentré bastante en la industria y mientras más crecía y triunfaba, más terror y miedo en el fondo yo sentía. Ahora entiendo porque tantas celebridades tienen sus breakdowns, y es que realmente el éxito y la fama puede acarrear muchas cosas negativas: personas que se quieren aprovechar de ti.

Creo que por eso decidí ponerle a todo esto un alto, porque creo que mi vida vale más que ser un dj reconocido. Estaba totalmente desconectado de lo que soy yo, Roberto, mi verdadera persona. Me vi absorbido en un mundo donde ya sólo era pura fiesta y música electrónica. ¿Dónde quedó todo el resto de proyectos que yo quería hacer? Ya ni siquiera podía salir con mis amigos porque siempre tenía que estar metido en algún club.

Pero agradezco que al fin eso se terminó, ya no quiero vivir en el rush de las fiestas, quiero vivir otras experiencias: viajar, enamorarme, construir un futuro con alguien, trabajar en otros proyectos, conectar verdaderamente con las personas, vivir en paz y armonía. Eso es lo que realmente yo quiero, y por eso, me daré una pausa de lo que es esta industria. No creo dejar de tocar, porque en verdad sí lo amo, pero ya no será mi prioridad.

Debo ser inteligente y enfocarme en lo que realmente me ha funcionado en estos últimos 10 años. Yo ya tengo la respuesta, y debo seguir ese nuevo camino y propósito. Sí… quizás ya no alcanzaré la fama y no tocaré en grandes festivales como mi yo de 29 años anhelaba, pero prefiero vivir tranquilo y apostar por un futuro más acordé a mis metas reales en mi vida. Sí… quizás se perdió el futuro de un gran artista, pero no se perdió el futuro de Roberto.

Así como también quizás perdí el futuro contigo…. pero aún tengo un futuro. Tengo mucha gratitud porque tengo la oportunidad de darle una vuelta completa a mi vida, voy a orientar mis decisiones de acuerdo a mis valores y que me encaminen a esa verdadera persona que quiero ser: Amorosa, exitosa, económica-emocionalmente estable, con buenas relaciones con su familia y amistades, y que jamás deje que la maldad de nuevo dicte sus acciones. Mi luz es más grande, y después de un mes fuera de todo esto, entiendo que tomé la decisión correcta, porque estoy empezando a volver a brillar.

Sinceramente, no sé cual será mi futuro…. hay tantas opciones que afortunadamente puedo tomar. Pero debo decidir de acuerdo a lo que realmente Roberto quiere en su vida. Hoy valoro todo lo que he vivido, y aprendo de todo lo bueno y lo malo. Voy a seguir mi camino…. ya no sé si podrá ser contigo (que yo daría todo por hacerlo), pero, si se perdió también el futuro contigo, aún quedan otros futuros por descubrir.

Que Dios me siga encaminando a ese futuro brillante que todos merecemos. Gommo Auriolo murió para revivir en algo nuevo, y Roberto vuelve a tomar las riendas sobre su vida. Que tu futuro sea brillante, y dale la sabiduría a Gommo para volver a cumplir sus sueños, pero esta vez de manera inteligente, con paciencia y sobretodo, con amor.

Porque algo es verdad, el amor es poderoso, y por eso, será lo que dicte mis pensamientos a partir de hoy y para siempre. El amor es la arma más fuerte que tiene el ser humano. Nunca la dejes de utilizar.

Una funda de pasaporte y un pin de una llama rosada

Recuerdo el día que me regalaste este pasaporte y ese pin de llamita. Recién volvías de tu viaje al otro lado del mundo, y yo también volvía de México para estar de nuevo en tus brazos. Me diste varios regalos, muy bonitos, como el chocolate, los dulces, un estuche de piel y un sin fin de detalles. Siempre sabías como sacarme una sonrisa. El estuche de piel creo que es el que más me ha acompañado en mi día a día, lo uso para organizar todos mis cables y cosas, ya sabes, yo siempre cargo con mil cosas tecnológicas.

Pero ahora que volví a la ciudad, me encontré de nuevo con esta funda azul: “And so…. the adventure begins.”. Una premisa que inspira, y creo que hablaba de la gran historia que íbamos a vivir juntos, viajando y descubriendo aún más el mundo. El simple hecho, de que me dieras esa funda, me hace pensar en que realmente querías que yo tuviera ese pasaporte chileno. Fue como una especie de anillo de compromiso, que me diste con todo el amor del mundo.

Me emociona recordar ese momento y lo que significaba para ti ese gesto, y que ahora para mí adquiere un nuevo significado. Una funda… que tal vez jamás llegue a ver ese pasaporte chileno, pero que aún así, me trae una sonrisa por recordar lo lindo que eras conmigo.

Es triste pensar que se quedará vacío…. y aunque podría seguir frustrado y arrepentido, creo que debo entender que es de las pocas cosas que aún me conectan contigo, y no quiero perderlo. Eres parte de mi vida, una muy importante, aunque tú no lo creas. Estoy muy agradecido contigo, porque me enseñaste a ver todo lo que estaba mal en mí, y que tengo realmente brillo a pesar de la oscuridad que me rodea.

Hoy te escribo desde el amor que te tengo, y seguiré teniéndote. Lo que haría por poder volver a ese momento, y dar lo mejor de mí para llenar ese pasaporte ficticio de sellos de todas partes del mundo, a tu lado.

Pero la vida no fue así… estoy en esta dimensión donde tomé la decisión equivocada, saqué lo peor de mí y alejé a un hombre con el que probablemente, pude haber construido una vida hermosa, llena de amor y felicidad.

Lamento no haber estado a la altura, sigo trabajando en mí. Espero en algún punto podamos reencontrarnos y conozcas esta nueva versión de mí. Soy muy diferente a la persona que conociste, y quiero afirmar que para bien. Al final, decidí dejar ese rumbo que no me iba a traer nada bueno a mi vida. Lo malo es que ya es tarde… el precio por no abrir los ojos a tiempo me quitó algo muy valioso: tu amor, tu cuerpo, tus sonrisas, tus abrazos, dormir a tu lado, despertar dándote besitos, y todos esos rituales que teníamos juntos, ahora son solo sueños de los que no me gustaría despertar. Me quitó todos los viajes que viviríamos juntos, conocer el norte de Chile, conocer de dónde vienes, ver a donde vas a llegar, celebrarte en tus éxitos, acompañarte en tus penas, conocerte más a fondo, terminar de descubrir ese corazón tan bello que tienes.

Ese pin de llamita, lo conservo con mucho cariño, porque me recuerda a tu alma, tan sincera, inocente y bondadosa. Toda esa ternura dentro de ese cuerpo de hombre del que me enamoré completamente, y al día de hoy, sigo extrañando. A su vez, lo veo como un reflejo de que tú también viste toda esa luz dentro de mí. Es un recordatorio de que no debo dejar de actuar con el corazón, y dejar de escuchar a esos pensamientos oscuros que se apoderaban mucho de mí. Es mi propósito, alejarme de todas esas conductas y situaciones que provocaron alejarme de ti.

Soy culpable de que esa funda se quede vacía, y no me queda nada más que agradecerte por tanto. Espero de todo corazón que estés donde estés seas feliz, y si llegas a pensar en mí, espero que sea por cosas positivas, y si es por algo negativo, te pido una disculpa de todo corazón porque lo que menos que merecías era sentirte así. Recuérdame como aquél chico que te sacó muchas sonrisas, olvida a ese demonio que salía a relucirse cuando yo ya no estaba lúcido.

Espero que la vida en algún punto nos vuelva a reencontrar. Y si no es así, por favor, sé muy feliz. No te dejes de enamorar. No te dejes sucumbir por la maldad. Tu bondad es tu mejor cualidad, así como yo la tuve hace años, por favor, si la vida se pone difícil, prométeme que jamás la vas a perder. Tu luz y tu esencia, son de las cosas más bonitas del mundo. Yo siempre estaré para ti, nunca tengas duda de eso. Sabes perfectamente cómo contactarme, no tengas jamás miedo a hacerlo. Me dará mucho gusto saber de ti, siempre es un gusto, lo fue y lo será.

Te recordaré siempre con mucho cariño… si Dios lo quiere, y si tú lo quieres, que nuestros caminos vuelvan a coincidir. Si ocurre, prometo esta vez no cometer los errores, y dar lo mejor de mí para que ese pasaporte, esté lleno de sellos de inicio a fin.

Soy un cuerpo bonito, mal aprovechado

Muchas veces me miro al espejo, y digo, verga, estoy bien pinches guapo. Aunque la gran mayoría de veces veo un cuerpo distorsionado, y no me la termino de creer. Creo que el problema que tiene este cuerpo bonito, es su mente y sus valores. Y por eso veo a otros amigos gays, que se cogen con medio mundo sin remordimientos y me pongo a pensar, ¿qué carajos me pasa?

¿Por qué no pude ser un gay normal que se besa y acuesta con medio mundo? Claro, he tenido mis épocas de hacerlo, pero definitivamente eso no lo quiero como estilo de vida. ¿Qué tengo mal en la cabeza? Soy un cuerpo bonito, que envejece sin tener sexo. Muy de vez en cuando, se da la ocasión especial, pero sinceramente recorrer cuerpos desconocidos no es algo que me llene como persona.

Supongo que está bien… me gusta mantenerme firme en esta postura, más viviendo en Puerto Vallarta donde todo el vecindario se conoce desnudo de pies a cabeza. Yo no encajo en este pueblo, pero a su vez, aquí estoy. Siendo la tentación de muchos, pero a su vez, alejándolos porque sé que en cuanto te cogen, te desechan.

No me interesa recorrer mil cuerpos, quiero obsesionarme sólo con uno. Un cuerpo bonito, no necesariamente tonificado, pero que vea esas piernas y me vuelva loco. Que sienta sus bellos cerca de los míos y quiera recorrer todo su cuerpo con cada parte de mis labios. Sí, quiero ser un loco y un demonio sexual, pero sólo contigo. No me interesa nadie más.

Quiero que me aproveches mientras sigo siendo joven, quiero que me disfrutes, que grites mi nombre. Quiero que te vuelvas adicto a mi nectar, tratarte sucio y grabar una película porno en mi mente, sometiéndote y haciéndote retorcer.

Pero…. ¿cuándo podré obsesionarme de nuevo? Es peligroso para mí… creo que tendré por paz mental, dejar que este cuerpo bonito, sea mal aprovechado. Al menos hasta que llegue alguien dispuesto, a realmente obsesionarse conmigo, como yo lo haré con él.

Es un tetazoooooo

Chale, la envidia a veces me corroe, pero en verdad es un tetazo.

En México, la palabra teto (a menudo usada como adjetivo “estar teto” o sustantivo “qué teto”) se utiliza en la jerga juvenil para describir a una persona nerd, friki, poco sociable, tonta o ingenua. Es una forma coloquial y peyorativa de referirse a alguien con comportamientos inmaduros, infantiles o excesivamente enfocados en estudios/aficiones, careciendo de habilidades sociales o “calle”.

Es chistoso, todos en algún punto hemos sido ese teto. Yo lo fui en la secundaria, pero logré adaptarme a la selva social de la preparatoria para pasar del teto al chico popular. Y ahora verte a ti, y no dejo de pensar, ¿es netaaa? ¡Es un tetazoooo! Así en aumentativo. Eres lo más pinche teto que he visto en mi vida, y ya para que lo diga yo es que, ¡verga! Eres literal el imaginativo que se me viene a la mente cuando escucho la palabra “teto”.

No te conozco, espero jamás tener el disgusto, porque sinceramente no me dan ganas de saber nada, absolutamente nada de ti. Eres mi nueva amenaza, y eso es la peor parte, que debo competir… ¿contigo? Un ejercicio para gobernar mi ego, porque la peor parte es que tú ganaste. Me toca aceptar la derrota. Seguro eres buena persona y al final me terminarías cayendo bien. No te preocupes, si te sirve de consuelo, seguro muchas personas también al día de hoy piensan que soy un tetazo. No somos tan diferentes, sólo que yo sí tengo más carácter.

Esa es la línea delicada cuando eres exitoso, o eres “cool”, o para los ojos de otros eres el que da cringe o un friki. A mí sinceramente me la resbala, soy acuario, y siempre he dicho: etiquétenme como quieran.

Supongo que no dejaré de reírme de ti, y a la vez reconocer que te envidio. Qué horror, me he convertido en lo que siempre juré destruir, pero es que en verdad, te traigo harto coraje, y ni siquiera tú tienes la culpa de nada. Es como cuando los populares bulleaban a los nerds, típica conducta cliché, pero pasan los años y hoy, ¿quién es el que manda?

¿Qué es más cool a los treinta? ¿Ser el popular que hoy anda sin rumbo? ¿O el chico teto que hoy tiene el mejor trabajo y es exitoso?

La vida da muchas vueltas, tan sólo véanme a mí. Todos se burlaban de mí en mi adolescencia, y ahora todos me respetan, sin siquiera yo tener que demostrar nada, la gente sabe que yo fui ese teto, que hoy, le fue mejor que a todos.

Mi para nada estimado teto, al parecer tenemos mucho en común. Pero sin dudas, yo soy más cool que tú. Dios te libre de ponerte en mi camino. Porque ten por seguro que el miedo lo vas a sentir. Esperemos se apiade de ti, y de paso, también de mí.