Palabras de Desamor De ti Chile

By Roberto G. Aurioles

El amor como fuerza de transformación

En la Cábala, el amor no es solo una emoción ni un ideal romántico. El amor es una fuerza activa, una energía viva que transforma la realidad. Es la vibración más alta desde la cual el ser humano puede actuar y, por lo tanto, crear.

Cuando actuamos con amor —cuando damos, compartimos, cuidamos, servimos y entregamos lo mejor de nosotros— nos alineamos con la esencia misma del universo: la expansión. El universo no es carencia; es flujo constante. Y todo lo que fluye, regresa.

Uno de los principios cabalísticos más claros es este:

La Luz se manifiesta en el acto de dar.

Sin embargo, aquí aparece uno de los errores más comunes en los ejercicios de manifestación modernos: manifestar desde la carencia.

Muchas personas manifiestan desde el “yo quiero”:
— yo quiero dinero
— yo quiero amor
— yo quiero éxito
— yo quiero seguridad

Pero el “yo quiero” nace del vacío, del miedo, de la sensación de no ser suficiente. Y el universo no responde a la carencia, porque la carencia es una conciencia, no una realidad externa.

Al universo no le importa lo que quieres.
Le importa desde dónde estás vibrando.

En este mundo todos quieren algo. Si el universo respondiera automáticamente a cada deseo nacido del ego o de la falta, el caos sería absoluto. La Cábala enseña que el universo no premia el deseo, sino la conciencia.

El universo sí escucha, pero escucha cuando hablamos desde la abundancia.
Escucha cuando actuamos desde el amor.
Escucha cuando damos sin miedo a quedarnos sin nada.

Dar no significa sacrificarse ni abandonarse. Dar significa confiar. Significa reconocer que la fuente es infinita y que tú eres un canal, no el origen ni el final.

Cuando das desde el amor:

  • tu energía se expande
  • tu conciencia se eleva
  • tu campo se ordena

Y entonces la Ley de Correspondencia entra en acción: lo que emites, regresa. No como castigo o premio, sino como equilibrio natural.

La Cábala no propone un pensamiento positivo ingenuo, sino optimismo consciente. Optimismo como acto espiritual. Optimismo como decisión. Optimismo como postura ante la vida.

No se trata de repetir afirmaciones vacías, sino de vivir como alguien que confía en la Luz, incluso cuando no ve el resultado inmediato.

Cuando actúas con amor:

  • no persigues
  • no fuerzas
  • no mendigas

Simplemente te alineas.

Y desde esa alineación, el universo responde.
No porque pediste, sino porque te convertiste en la frecuencia correcta.

El amor no es el premio final.
El amor es el camino.
Y cuando caminas en amor, la transformación es inevitable.

La importancia de entender que sólo se vive una vez

He conocido a muchísimas personas a lo largo de mi vida, y muchas me han dicho:
“¿En serio estás loco? ¿Cómo te vas a vivir a otro país? ¿Cómo te atreves a emprender un negocio? ¿No te da miedo?”

Claro que da miedo.
Pero cuando permites que el miedo te paralice, te pierdes todas las posibilidades que existen fuera de tu realidad actual. Si yo hubiera dejado que el miedo —o los estándares de otros— dictaran mis decisiones, probablemente hoy no tendría mi propia casa, no habría viajado a tantos lugares, no habría alcanzado el éxito ni vivido tantas experiencias. No habría vivido tantas vidas distintas dentro de una sola vida.

Y aquí viene lo importante:
Si tienes miedo de que algo salga mal, pregúntate… ¿qué es lo peor que realmente puede pasar?

La verdad es que lo único verdaderamente grave es la pérdida de la salud o la vida. Todo lo demás tiene solución. Todo. Mientras tus decisiones nazcan del corazón, incluso lo que sale “mal” termina convirtiéndose en aprendizaje, en crecimiento, en fuerza.

Entender que solo se vive una vez lo cambia todo.
¿Por qué quedarte con las ganas de conocer ese país?
¿Por qué no desarrollar ese hobby que te llama desde hace años?
¿Por qué permitir que el “qué dirán” tenga más peso que tus propios sueños?

La vida no es para observarla con miedo, es para vivirla intensamente. Y el único que puede frenar esa experiencia eres tú mismo.

Por eso, no te quedes con ganas de nada.
Si te equivocas, aprende.
No te guardes un “te quiero” para tu familia.
No dejes de decirle a tus amigos cuánto los valoras.
No calles lo que alguien significa para ti.

Porque nada pesa más que el “hubiera”.
¿Qué hubiera pasado si…?
Cuántas cosas increíbles dejaron de existir por miedo o por ego.

Vive la vida al máximo.
Vívela con amor.
Vívela como si hoy fuera tu último día.

Pregúntate: ¿cómo te gustaría que te recordaran?
Como alguien que siempre regaló una sonrisa, que dio lo mejor de sí y que no se conformó con menos de lo que soñaba.

Tal vez vivas 100 años…
pero que sean 100 años bien vividos.
100 años donde nadie tenga que contarte cómo es el mundo, porque tú lo exploraste.
100 años donde el miedo no te impidió construir la vida que siempre imaginaste.

Solo se vive una vez.
Vive haciendo lo que te hace feliz.
Vive siendo quien siempre soñaste ser.

Se perdió un futuro, más no el futuro

Yo creo que este 2026 me agitó bastante… y es que en verdad todo lo que ocurrió en diciembre me hizo finalmente abrir los ojos y cambiar completamente el rumbo de vida. Darme cuenta que me exponía a todo tipo de escenarios y situaciones peligrosas, fue algo muy duro. Por eso, agradezco al día de hoy poder estar escribiendo aquí esta entrada, porque sé que la vida me puso en todas estas situaciones y me advirtió que si no cambiaba de rumbo, todo se pondría peor.

Y sí, aunque puede parecer estúpido, tirar a la basura todo el esfuerzo que invertí en estos años, creo que también agradezco ya tener la madurez para entender que realmente la vida puede cambiar drásticamente, o incluso perderse, por cualquier decisión por más inocente que pueda parecer. Y sí, me adentré bastante en la industria y mientras más crecía y triunfaba, más terror y miedo en el fondo yo sentía. Ahora entiendo porque tantas celebridades tienen sus breakdowns, y es que realmente el éxito y la fama puede acarrear muchas cosas negativas: personas que se quieren aprovechar de ti.

Creo que por eso decidí ponerle a todo esto un alto, porque creo que mi vida vale más que ser un dj reconocido. Estaba totalmente desconectado de lo que soy yo, Roberto, mi verdadera persona. Me vi absorbido en un mundo donde ya sólo era pura fiesta y música electrónica. ¿Dónde quedó todo el resto de proyectos que yo quería hacer? Ya ni siquiera podía salir con mis amigos porque siempre tenía que estar metido en algún club.

Pero agradezco que al fin eso se terminó, ya no quiero vivir en el rush de las fiestas, quiero vivir otras experiencias: viajar, enamorarme, construir un futuro con alguien, trabajar en otros proyectos, conectar verdaderamente con las personas, vivir en paz y armonía. Eso es lo que realmente yo quiero, y por eso, me daré una pausa de lo que es esta industria. No creo dejar de tocar, porque en verdad sí lo amo, pero ya no será mi prioridad.

Debo ser inteligente y enfocarme en lo que realmente me ha funcionado en estos últimos 10 años. Yo ya tengo la respuesta, y debo seguir ese nuevo camino y propósito. Sí… quizás ya no alcanzaré la fama y no tocaré en grandes festivales como mi yo de 29 años anhelaba, pero prefiero vivir tranquilo y apostar por un futuro más acordé a mis metas reales en mi vida. Sí… quizás se perdió el futuro de un gran artista, pero no se perdió el futuro de Roberto.

Así como también quizás perdí el futuro contigo…. pero aún tengo un futuro. Tengo mucha gratitud porque tengo la oportunidad de darle una vuelta completa a mi vida, voy a orientar mis decisiones de acuerdo a mis valores y que me encaminen a esa verdadera persona que quiero ser: Amorosa, exitosa, económica-emocionalmente estable, con buenas relaciones con su familia y amistades, y que jamás deje que la maldad de nuevo dicte sus acciones. Mi luz es más grande, y después de un mes fuera de todo esto, entiendo que tomé la decisión correcta, porque estoy empezando a volver a brillar.

Sinceramente, no sé cual será mi futuro…. hay tantas opciones que afortunadamente puedo tomar. Pero debo decidir de acuerdo a lo que realmente Roberto quiere en su vida. Hoy valoro todo lo que he vivido, y aprendo de todo lo bueno y lo malo. Voy a seguir mi camino…. ya no sé si podrá ser contigo (que yo daría todo por hacerlo), pero, si se perdió también el futuro contigo, aún quedan otros futuros por descubrir.

Que Dios me siga encaminando a ese futuro brillante que todos merecemos. Gommo Auriolo murió para revivir en algo nuevo, y Roberto vuelve a tomar las riendas sobre su vida. Que tu futuro sea brillante, y dale la sabiduría a Gommo para volver a cumplir sus sueños, pero esta vez de manera inteligente, con paciencia y sobretodo, con amor.

Porque algo es verdad, el amor es poderoso, y por eso, será lo que dicte mis pensamientos a partir de hoy y para siempre. El amor es la arma más fuerte que tiene el ser humano. Nunca la dejes de utilizar.

Una funda de pasaporte y un pin de una llama rosada

Recuerdo el día que me regalaste este pasaporte y ese pin de llamita. Recién volvías de tu viaje al otro lado del mundo, y yo también volvía de México para estar de nuevo en tus brazos. Me diste varios regalos, muy bonitos, como el chocolate, los dulces, un estuche de piel y un sin fin de detalles. Siempre sabías como sacarme una sonrisa. El estuche de piel creo que es el que más me ha acompañado en mi día a día, lo uso para organizar todos mis cables y cosas, ya sabes, yo siempre cargo con mil cosas tecnológicas.

Pero ahora que volví a la ciudad, me encontré de nuevo con esta funda azul: “And so…. the adventure begins.”. Una premisa que inspira, y creo que hablaba de la gran historia que íbamos a vivir juntos, viajando y descubriendo aún más el mundo. El simple hecho, de que me dieras esa funda, me hace pensar en que realmente querías que yo tuviera ese pasaporte chileno. Fue como una especie de anillo de compromiso, que me diste con todo el amor del mundo.

Me emociona recordar ese momento y lo que significaba para ti ese gesto, y que ahora para mí adquiere un nuevo significado. Una funda… que tal vez jamás llegue a ver ese pasaporte chileno, pero que aún así, me trae una sonrisa por recordar lo lindo que eras conmigo.

Es triste pensar que se quedará vacío…. y aunque podría seguir frustrado y arrepentido, creo que debo entender que es de las pocas cosas que aún me conectan contigo, y no quiero perderlo. Eres parte de mi vida, una muy importante, aunque tú no lo creas. Estoy muy agradecido contigo, porque me enseñaste a ver todo lo que estaba mal en mí, y que tengo realmente brillo a pesar de la oscuridad que me rodea.

Hoy te escribo desde el amor que te tengo, y seguiré teniéndote. Lo que haría por poder volver a ese momento, y dar lo mejor de mí para llenar ese pasaporte ficticio de sellos de todas partes del mundo, a tu lado.

Pero la vida no fue así… estoy en esta dimensión donde tomé la decisión equivocada, saqué lo peor de mí y alejé a un hombre con el que probablemente, pude haber construido una vida hermosa, llena de amor y felicidad.

Lamento no haber estado a la altura, sigo trabajando en mí. Espero en algún punto podamos reencontrarnos y conozcas esta nueva versión de mí. Soy muy diferente a la persona que conociste, y quiero afirmar que para bien. Al final, decidí dejar ese rumbo que no me iba a traer nada bueno a mi vida. Lo malo es que ya es tarde… el precio por no abrir los ojos a tiempo me quitó algo muy valioso: tu amor, tu cuerpo, tus sonrisas, tus abrazos, dormir a tu lado, despertar dándote besitos, y todos esos rituales que teníamos juntos, ahora son solo sueños de los que no me gustaría despertar. Me quitó todos los viajes que viviríamos juntos, conocer el norte de Chile, conocer de dónde vienes, ver a donde vas a llegar, celebrarte en tus éxitos, acompañarte en tus penas, conocerte más a fondo, terminar de descubrir ese corazón tan bello que tienes.

Ese pin de llamita, lo conservo con mucho cariño, porque me recuerda a tu alma, tan sincera, inocente y bondadosa. Toda esa ternura dentro de ese cuerpo de hombre del que me enamoré completamente, y al día de hoy, sigo extrañando. A su vez, lo veo como un reflejo de que tú también viste toda esa luz dentro de mí. Es un recordatorio de que no debo dejar de actuar con el corazón, y dejar de escuchar a esos pensamientos oscuros que se apoderaban mucho de mí. Es mi propósito, alejarme de todas esas conductas y situaciones que provocaron alejarme de ti.

Soy culpable de que esa funda se quede vacía, y no me queda nada más que agradecerte por tanto. Espero de todo corazón que estés donde estés seas feliz, y si llegas a pensar en mí, espero que sea por cosas positivas, y si es por algo negativo, te pido una disculpa de todo corazón porque lo que menos que merecías era sentirte así. Recuérdame como aquél chico que te sacó muchas sonrisas, olvida a ese demonio que salía a relucirse cuando yo ya no estaba lúcido.

Espero que la vida en algún punto nos vuelva a reencontrar. Y si no es así, por favor, sé muy feliz. No te dejes de enamorar. No te dejes sucumbir por la maldad. Tu bondad es tu mejor cualidad, así como yo la tuve hace años, por favor, si la vida se pone difícil, prométeme que jamás la vas a perder. Tu luz y tu esencia, son de las cosas más bonitas del mundo. Yo siempre estaré para ti, nunca tengas duda de eso. Sabes perfectamente cómo contactarme, no tengas jamás miedo a hacerlo. Me dará mucho gusto saber de ti, siempre es un gusto, lo fue y lo será.

Te recordaré siempre con mucho cariño… si Dios lo quiere, y si tú lo quieres, que nuestros caminos vuelvan a coincidir. Si ocurre, prometo esta vez no cometer los errores, y dar lo mejor de mí para que ese pasaporte, esté lleno de sellos de inicio a fin.

Soy un cuerpo bonito, mal aprovechado

Muchas veces me miro al espejo, y digo, verga, estoy bien pinches guapo. Aunque la gran mayoría de veces veo un cuerpo distorsionado, y no me la termino de creer. Creo que el problema que tiene este cuerpo bonito, es su mente y sus valores. Y por eso veo a otros amigos gays, que se cogen con medio mundo sin remordimientos y me pongo a pensar, ¿qué carajos me pasa?

¿Por qué no pude ser un gay normal que se besa y acuesta con medio mundo? Claro, he tenido mis épocas de hacerlo, pero definitivamente eso no lo quiero como estilo de vida. ¿Qué tengo mal en la cabeza? Soy un cuerpo bonito, que envejece sin tener sexo. Muy de vez en cuando, se da la ocasión especial, pero sinceramente recorrer cuerpos desconocidos no es algo que me llene como persona.

Supongo que está bien… me gusta mantenerme firme en esta postura, más viviendo en Puerto Vallarta donde todo el vecindario se conoce desnudo de pies a cabeza. Yo no encajo en este pueblo, pero a su vez, aquí estoy. Siendo la tentación de muchos, pero a su vez, alejándolos porque sé que en cuanto te cogen, te desechan.

No me interesa recorrer mil cuerpos, quiero obsesionarme sólo con uno. Un cuerpo bonito, no necesariamente tonificado, pero que vea esas piernas y me vuelva loco. Que sienta sus bellos cerca de los míos y quiera recorrer todo su cuerpo con cada parte de mis labios. Sí, quiero ser un loco y un demonio sexual, pero sólo contigo. No me interesa nadie más.

Quiero que me aproveches mientras sigo siendo joven, quiero que me disfrutes, que grites mi nombre. Quiero que te vuelvas adicto a mi nectar, tratarte sucio y grabar una película porno en mi mente, sometiéndote y haciéndote retorcer.

Pero…. ¿cuándo podré obsesionarme de nuevo? Es peligroso para mí… creo que tendré por paz mental, dejar que este cuerpo bonito, sea mal aprovechado. Al menos hasta que llegue alguien dispuesto, a realmente obsesionarse conmigo, como yo lo haré con él.

Es un tetazoooooo

Chale, la envidia a veces me corroe, pero en verdad es un tetazo.

En México, la palabra teto (a menudo usada como adjetivo “estar teto” o sustantivo “qué teto”) se utiliza en la jerga juvenil para describir a una persona nerd, friki, poco sociable, tonta o ingenua. Es una forma coloquial y peyorativa de referirse a alguien con comportamientos inmaduros, infantiles o excesivamente enfocados en estudios/aficiones, careciendo de habilidades sociales o “calle”.

Es chistoso, todos en algún punto hemos sido ese teto. Yo lo fui en la secundaria, pero logré adaptarme a la selva social de la preparatoria para pasar del teto al chico popular. Y ahora verte a ti, y no dejo de pensar, ¿es netaaa? ¡Es un tetazoooo! Así en aumentativo. Eres lo más pinche teto que he visto en mi vida, y ya para que lo diga yo es que, ¡verga! Eres literal el imaginativo que se me viene a la mente cuando escucho la palabra “teto”.

No te conozco, espero jamás tener el disgusto, porque sinceramente no me dan ganas de saber nada, absolutamente nada de ti. Eres mi nueva amenaza, y eso es la peor parte, que debo competir… ¿contigo? Un ejercicio para gobernar mi ego, porque la peor parte es que tú ganaste. Me toca aceptar la derrota. Seguro eres buena persona y al final me terminarías cayendo bien. No te preocupes, si te sirve de consuelo, seguro muchas personas también al día de hoy piensan que soy un tetazo. No somos tan diferentes, sólo que yo sí tengo más carácter.

Esa es la línea delicada cuando eres exitoso, o eres “cool”, o para los ojos de otros eres el que da cringe o un friki. A mí sinceramente me la resbala, soy acuario, y siempre he dicho: etiquétenme como quieran.

Supongo que no dejaré de reírme de ti, y a la vez reconocer que te envidio. Qué horror, me he convertido en lo que siempre juré destruir, pero es que en verdad, te traigo harto coraje, y ni siquiera tú tienes la culpa de nada. Es como cuando los populares bulleaban a los nerds, típica conducta cliché, pero pasan los años y hoy, ¿quién es el que manda?

¿Qué es más cool a los treinta? ¿Ser el popular que hoy anda sin rumbo? ¿O el chico teto que hoy tiene el mejor trabajo y es exitoso?

La vida da muchas vueltas, tan sólo véanme a mí. Todos se burlaban de mí en mi adolescencia, y ahora todos me respetan, sin siquiera yo tener que demostrar nada, la gente sabe que yo fui ese teto, que hoy, le fue mejor que a todos.

Mi para nada estimado teto, al parecer tenemos mucho en común. Pero sin dudas, yo soy más cool que tú. Dios te libre de ponerte en mi camino. Porque ten por seguro que el miedo lo vas a sentir. Esperemos se apiade de ti, y de paso, también de mí.

¿Cómo voy a mejorar con tanta mierda pasando?

Hoy estoy frustrado… había despertado feliz, con mucha calma, enfocado en mi trabajo y en mis planes, pero nuevamente la vida me quita la calma. Están por operar a mi madre y ya confirmaron la fecha, algo que debió haber pasado hace un mes, pero por temas del destino se pospuso, al fin llegó el momento.

Quizás la vida se esperó hasta el día de hoy, porque hace un mes yo estaba jodido con mi mente. Quizás la vida me regaló calma para mi cumpleaños número 30. Qué bueno que lo disfruté y aproveché bastante, porque ahora sí se vienen momentos complicados y tensos para mí y mi familia.

Tengo miedo… de por sí mi situación personal no es la ideal, estoy trabajando duro para mejorar, y cuando por fin pongo en orden mis cosas, mi hogar, mi mente, otra vez la vida me pone a prueba con esta situación. Voy a tener que volar pronto a Ciudad de México, volver a mi antigua casa, yo en verdad no quiero, para mí es un sacrificio muy grande.

No quiero volver a ese ambiente, salí huyendo de esa ciudad porque estaba cansado y enfermo de ella. Yo no pertenezco ahí… y lo que menos quiero en estos momentos es estar ahí, con la incertidumbre de qué va a pasar, cuánto tiempo durará la operación y la recuperación, ¿cuántas guardias nocturnas me tendré que aventar?

El sólo pensar en todo lo que voy a tener que atravesar, perturba mi mente y la saca de su zen.

Me da coraje, porque en verdad quiero mejorar, estoy trabajando duro para salir adelante, pero la vida siempre está chingue y chingue, estoy cansado. Que si me corren del trabajo, que si tal persona me traiciona, que si mi ex me manda alv, que si me peleo con tal, que si el vecino no sé qué, ya estoy hartoooooo. Estoy cansado de todos los problemas ajenos, estar resolviendo…. ¿a mí quién me resuelve?

Siempre me la he tenido que arreglar yo solo, tantas cosas y sufrimiento que he callado y cargado por años… Y ya estoy cansado, porque en verdad en estos momentos estoy en mi verdadero punto de quiebre, y cuando más ocupo tener paz mental y salir adelante, tienen que pasar estas cosas.

Y pues no queda de otra, así toca, porque es mi madre y daré todo por ella y su salud. Pero volver a ese ecosistema, los pleitos y toxicidad familar, el estrés que toda la situación y esa casa me generan. Joder, ¿cómo chingados voy a salir adelante con tanta mierda pasando?

Dios, dame fuerza, sabiduría, paciencia, hoy más que nunca la requiero. Por mí y por mi familia. Esto no sé cuando va a acabar. Empieza el inicio de otra temporada dura, y hoy más que nunca necesito tener la mente tranquila. Definitivamente me alejaré del alcohol, y ni se diga de las drogas, cafeína, todo eso que tanto mal me hizo. Ya no quiero nada de eso en mi vida, y ahora definitivamente no es el momento, debo mantenerme firme y tranquilo.

Dios, dame la tenacidad y la fuerza de voluntad para no sucumbir ante el caos.

Ánimo Roberto… todo va a estar bien, sólo sé fuerte. Lo has sido por muchos años, y pues…. toca seguirlo siendo hoy más que nunca. Gracias a Dios recibo esta noticia justo 10 minutos antes de entrar a terapia (sí, me vine a escribir al instante en cuanto supe lo que se venía). Es lo que me gusta de este espacio, es mi patio y desahogo de pensamientos que me dan tristeza y ansiedad.

Ni modo, la vida mientras más creces más complicada se pone, pero toca chingarle. Agradezco a todos mis amigos que estos últimos meses han sido de sumo apoyo, y a mi papá que también ha estado presente cuando se lo he pedido. Soy afortunado de saber que no estoy realmente solo, y esa es mi ancla para salir adelante.

Que todo en verdad salga bien, amén.

Ptm, estoy cansado de extrañarte

Hoy hablando con mi mejor amiga, le conté que he andado muy depresivo, se sorprendió mucho al saber que eras tú el motivo. Todo el mundo piensa que ya te he superado, pero la verdad es que siempre estuve pretendiendo. Me quise hacer el fuerte, pero no ha pasado ni un día en el que no me arrepienta del rumbo que tomó nuestra relación por mi culpa. Me doy de golpes con la pared, y lo que más me frusta, que todo fue mi maldita culpa.

Hasta la fecha estoy a kilómetros de distancia, y mi economía no me permite decirte todo lo que te he querido decir cara a cara. Se me hace muy de mal gusto tener que enviarte mensajes, siento que este tipo de cosas se deben hablar en persona, pero en esta situación tan jodida llamada distancia, ¿qué otro modo puedo hacer de que te enteres?

Estoy cansado de extrañarte… y estos días en verdad me dueles más de lo normal. No sé que me está pasando, mi vida está cambiando, creo que estoy cambiando. Empiezo a valorar lo que es la calma, la paz, y poder tener una vida tranquila. Creo que es el hecho de saber que tenía todo esto contigo, y por escuchar al diablo, terminé perdiendo el paraíso a tu lado.

Soy un idiota.
Nunca me vas a perdonar.
Siempre te voy a sufrir.

¿Será que alguien me pueda salvar?

Ya me cansé de siempre salvarme yo mismo…

No se cuánto podré aguantar así.

Siento mucho dolor, tristeza… tenía años sin sentirme así. Ganas de no levantarme más, porque mis sueños se han vuelto mi única realidad contigo.

Por favor….. habla conmigo.
Carajo, soy un migajero idiota.

No merezco el amor de nadie si no me puedo siquiera amar a mí mismo tantito….

Gracias…. (parte 1)

A veces me pregunto cuántas cosas te he escrito, y sé que no las lees, y quizás jamás las leerás.
Me pongo a pensar, ¿cuál es el objetivo de todo esto?

Ya no volverás a estar conmigo, y creo que jamás sabrás todo lo que realmente me hiciste sentir.

Pero… aún así, sigo escribiendo, con una pequeña esperanza de que un día tengas ánimos de stalkearme y llegues a este blog. Aunque me encantaría que me escribieras, que veo muy poco probable, al menos me gustaría que supieras todo lo que realmente representaste en mi vida y todo lo que moviste en mí.

Y sólo quiero agradecerte.
Gracias por quererme aunque yo fuera un desastre.
Gracias por intentar comprenderme.
Por todos tus abrazos, caricias, besos, detalles.
En verdad no olvido nada, es muy difícil olvidarte.

No olvido cómo te recibí con flores y chocolates en Perú. Es un gesto que no he hecho con nadie, quizás muy cliché, pero sé que te gusta lo romántico. No olvido la vez que estuvimos en el VIP del aeropuerto, trasnochando para tomar el vuelo de vuelta a Chile. Cuando nos fuimos a Valparaíso, compraste por error los boletos equivocados, pero logramos aún así llegar a tiempo. Hicimos unas compras en el super y estuvimos en ese airb&b con vista hermosa. Me ayudaste a grabar mi set, con todo y dron que casi destruyo en el intento. Me apoyaste y echaste porras en todo momento con mi sueño. Toda la caminata que dimos por las playas de Valparaíso, ¿recuerdas ese castillo que parecía sacado de la película de la Sirenita? Te dije que tú eras mi príncipe Erick.
Fuimos a comer a una fonda, que encontré en google maps pero que para nada nos decepcionó, y terminamos yendo a las dunas, para grabar uno de los sets más épicos que he tocado en mi vida. Fue estando contigo cuando produje todas esas canciones, y que luego sonaron en una pasarela de alta costura en Guadalajara.

Gracias por todo tu amor, por compartir tu mundo conmigo, vimos juntos el señor de los anillos, que el final jamás me enteré por quedarme dormido. Vimos también Steven Universe, me dijiste que te gustaba cuando nuestras gemas se unían. Se me hizo tan tierno y dulce. En verdad extraño toda tu inocencia, tu modo tan bonito de ver el amor.

Como me encantaría tener aunque sea una segunda oportunidad, de volver a tomar tu mano, besarte, demostrarte que he cambiado y seguir nuestros planes juntos. Perdóname por todos mis arranques de ira por dramas sin sentido, aún así me aguantaste varios. Y todas las cosas malas y negativas que te hice sentir, recuerdo cada una de ellas, y de cada una de ellas me arrepiento. Por eso no quiero recordarlas ni siquiera en esta carta, porque son pensamientos que no te representan y jamás mereciste sentir.

Eres increíble, trabajador, leal, honesto, directo, tu habilidad de comunicar las cosas, con todo el tacto del mundo. Un gran partido, que yo no estuve a la altura…. esa fue la lección por la cual creo que llegaste a mi vida. Me hiciste abrir los ojos y darme cuenta que, aunque tengo muy buenas cualidades, tengo bastante camino que mi alma debe purificar y mejorar.

Me arrepiento mucho de muchas cosas, de no haberme quedado más días, de no haber hecho ese último viaje juntos. De haberme despedido de esa forma tan espantosa en el aeropuerto, de todos los dramas estúpidos que hice. Te alejé de mí, cuando eras una persona completamente increíble. Y no sé si podré recuperarte, creo que ya en serio ya es muy tarde… y me dan ganas de llorar cuando sé que todo lo que íbamos a tener juntos, ya no va a ocurrir. Ya lo estás viviendo con alguien más.

¿Recuerdas cuando te pusiste borrachito tomando Absenta? Y me dijiste que Valparaíso es una ciudad que me representa. Caminamos harto bajo el sol, y acabamos en un local de comida mexicana, tú eras el más feliz con tus quesadillas. Había una chica DJ tocando un set increíble, estábamos super agusto abrazándonos. Y cuando íbamos por completos y cerveza al bar cerca de tu casa, yo estaba enamorado de su cerveza artesanal. Siempre pasábamos por una tiendita y te pedía que me compraras un mazapán o un gansito, supongo en un intento de satisfacer mi niño interior.

Aún tengo tu funda de pasaporte, pero que tristemente creo que ya no tendré jamás un pasaporte chileno. Ni siquiera me importaba tanto la nacionalidad, pero el hecho de que eso simbolizaba de manera indirecta que sí te querías casar conmigo, me hace sentirme idiota en haberte alejado de mí.

Lamento todo lo que te hice, y lo seguiré haciendo quizás por meses, quizás años. No sé cuando podré olvidarte, supongo que cuando llegue alguien más que distraiga mi mente. No me urge estar con alguien más, pero sí siento mucha pena de pensar que ya te perdí. Veo muy difícil que tú quieras regresar.

Seguiré escribiendo en este blog, seguiré dedicándote versos, y recordando más momentos y agradeciéndote más. Al menos así, aunque pasen los años, queden aquí inmortalizadas las cosas bonitas y todo el amor que me hiciste sentir.

Te quiero C.

Soy un chico tecnológico que odia vivir en esta era digital

Hoy me topé con un video que me hizo reflexionar demasiado, hablaba sobre cómo la biblia, aunque es un libro religioso, tiene realmente mensajes poderosos que la humanidad el día de hoy, más que nunca necesita.

En un mundo cada día más cadente de verdaderas relaciones, donde la sociedad cada día está más dividida por pantallas, y adictos más al entorno digital que a nuestra bella realidad. En un mundo donde las parejas son desechables, donde con un swipe o un mensaje, todo se puede terminar y empezar. ¿El amor de verdad aún puede existir?

Creo que es nuestra misión como nueva generación ponerle un alto a toda esta tecnología, porque no nos damos cuenta que nos está causando muchos problemas, depresión, ansiedad, dependencia. Hasta yo mismo, que supuestamente me considero muy inteligente, he tenido muchos problemas gracias a esto.

Me da tristeza ver como todos nos hemos vuelto tan individuales. Recuerdo los tiempos donde con duras penas teníamos un smartphone y todo era subir cosas a Facebook y chatear por whatsapp. Ahí la convivencia era verdadera. Recuerdo que salía con mis amigos y todos hacíamos locuras, disfrutábamos, y yo era de los pocos alternativos que llevaba su cámara digital, todos les encantaba tomarse fotos y ver al día siguiente nuestras locuras posteadas en facebook. Era realmente todo auténtico. Entrabas a internet y te enterabas de las personas que realmente te importan, seguíamos todos conectados y sentías realmente como tus amistades estaban también ahí.

Pero ahora… todo se volvió pretencioso, nada auténtico, la gente incluso ya ni le gusta compartir nada. Sólo comparte sus “momentos más top”. ¿Dónde quedaron las reflexiones como estas en los muros de facebook? Cuando alguien celebraba un gran logro y todos lo felicitaban. Ahora todo se volvió más extraño, no termino de encajar en esta nueva era digital. Me desesperan los estúpidos algoritmos, que me enseñan pura tontería que según me interesa. ¡Yo quiero ver a mis amigos! ¡Quiero saber qué están haciendo! Conectar con ellos… pero ya nadie sube nada, ahora todos somos espectadores, de realidades ajenas de gente influyente o que se sigue animando a compartir su vida.

Es extraño, es como si realmente ahora todas las personas tuvieran un valor por su número de likes, su número de seguidores. Y mira yo que he alcanzado cierta fama… pero cuando fue mi mayor peak, siento que fue mi peor etapa como persona. Ahora busco desapegarme de eso, ya no quiero que mi creatividad o mi autoestima se vean afectados por un tonto algoritmo.

Quisiera desinstalar Instagram, pero tristemente como DJ y diseñador, es una herramienta que sí necesito utilizar para obtener clientes. Odio tener que estar viciado con eso. Que me aparezcan hombres guapos que no conozco, vidas bonitas llenas de éxito, gente con verdaderas comunidades, me hacen sentir patético, inútil, y que “debo esforzarme más”.

Devuélvanme los viejos tiempos, cuando en verdad conectábamos con las personas…. sin tener que ser esclavos de una pantalla que siento es la nueva maldición de esta humanidad.