Palabras de Desamor De ti Chile

By Roberto G. Aurioles

¿Cómo voy a mejorar con tanta mierda pasando?

Hoy estoy frustrado… había despertado feliz, con mucha calma, enfocado en mi trabajo y en mis planes, pero nuevamente la vida me quita la calma. Están por operar a mi madre y ya confirmaron la fecha, algo que debió haber pasado hace un mes, pero por temas del destino se pospuso, al fin llegó el momento.

Quizás la vida se esperó hasta el día de hoy, porque hace un mes yo estaba jodido con mi mente. Quizás la vida me regaló calma para mi cumpleaños número 30. Qué bueno que lo disfruté y aproveché bastante, porque ahora sí se vienen momentos complicados y tensos para mí y mi familia.

Tengo miedo… de por sí mi situación personal no es la ideal, estoy trabajando duro para mejorar, y cuando por fin pongo en orden mis cosas, mi hogar, mi mente, otra vez la vida me pone a prueba con esta situación. Voy a tener que volar pronto a Ciudad de México, volver a mi antigua casa, yo en verdad no quiero, para mí es un sacrificio muy grande.

No quiero volver a ese ambiente, salí huyendo de esa ciudad porque estaba cansado y enfermo de ella. Yo no pertenezco ahí… y lo que menos quiero en estos momentos es estar ahí, con la incertidumbre de qué va a pasar, cuánto tiempo durará la operación y la recuperación, ¿cuántas guardias nocturnas me tendré que aventar?

El sólo pensar en todo lo que voy a tener que atravesar, perturba mi mente y la saca de su zen.

Me da coraje, porque en verdad quiero mejorar, estoy trabajando duro para salir adelante, pero la vida siempre está chingue y chingue, estoy cansado. Que si me corren del trabajo, que si tal persona me traiciona, que si mi ex me manda alv, que si me peleo con tal, que si el vecino no sé qué, ya estoy hartoooooo. Estoy cansado de todos los problemas ajenos, estar resolviendo…. ¿a mí quién me resuelve?

Siempre me la he tenido que arreglar yo solo, tantas cosas y sufrimiento que he callado y cargado por años… Y ya estoy cansado, porque en verdad en estos momentos estoy en mi verdadero punto de quiebre, y cuando más ocupo tener paz mental y salir adelante, tienen que pasar estas cosas.

Y pues no queda de otra, así toca, porque es mi madre y daré todo por ella y su salud. Pero volver a ese ecosistema, los pleitos y toxicidad familar, el estrés que toda la situación y esa casa me generan. Joder, ¿cómo chingados voy a salir adelante con tanta mierda pasando?

Dios, dame fuerza, sabiduría, paciencia, hoy más que nunca la requiero. Por mí y por mi familia. Esto no sé cuando va a acabar. Empieza el inicio de otra temporada dura, y hoy más que nunca necesito tener la mente tranquila. Definitivamente me alejaré del alcohol, y ni se diga de las drogas, cafeína, todo eso que tanto mal me hizo. Ya no quiero nada de eso en mi vida, y ahora definitivamente no es el momento, debo mantenerme firme y tranquilo.

Dios, dame la tenacidad y la fuerza de voluntad para no sucumbir ante el caos.

Ánimo Roberto… todo va a estar bien, sólo sé fuerte. Lo has sido por muchos años, y pues…. toca seguirlo siendo hoy más que nunca. Gracias a Dios recibo esta noticia justo 10 minutos antes de entrar a terapia (sí, me vine a escribir al instante en cuanto supe lo que se venía). Es lo que me gusta de este espacio, es mi patio y desahogo de pensamientos que me dan tristeza y ansiedad.

Ni modo, la vida mientras más creces más complicada se pone, pero toca chingarle. Agradezco a todos mis amigos que estos últimos meses han sido de sumo apoyo, y a mi papá que también ha estado presente cuando se lo he pedido. Soy afortunado de saber que no estoy realmente solo, y esa es mi ancla para salir adelante.

Que todo en verdad salga bien, amén.

Ptm, estoy cansado de extrañarte

Hoy hablando con mi mejor amiga, le conté que he andado muy depresivo, se sorprendió mucho al saber que eras tú el motivo. Todo el mundo piensa que ya te he superado, pero la verdad es que siempre estuve pretendiendo. Me quise hacer el fuerte, pero no ha pasado ni un día en el que no me arrepienta del rumbo que tomó nuestra relación por mi culpa. Me doy de golpes con la pared, y lo que más me frusta, que todo fue mi maldita culpa.

Hasta la fecha estoy a kilómetros de distancia, y mi economía no me permite decirte todo lo que te he querido decir cara a cara. Se me hace muy de mal gusto tener que enviarte mensajes, siento que este tipo de cosas se deben hablar en persona, pero en esta situación tan jodida llamada distancia, ¿qué otro modo puedo hacer de que te enteres?

Estoy cansado de extrañarte… y estos días en verdad me dueles más de lo normal. No sé que me está pasando, mi vida está cambiando, creo que estoy cambiando. Empiezo a valorar lo que es la calma, la paz, y poder tener una vida tranquila. Creo que es el hecho de saber que tenía todo esto contigo, y por escuchar al diablo, terminé perdiendo el paraíso a tu lado.

Soy un idiota.
Nunca me vas a perdonar.
Siempre te voy a sufrir.

¿Será que alguien me pueda salvar?

Ya me cansé de siempre salvarme yo mismo…

No se cuánto podré aguantar así.

Siento mucho dolor, tristeza… tenía años sin sentirme así. Ganas de no levantarme más, porque mis sueños se han vuelto mi única realidad contigo.

Por favor….. habla conmigo.
Carajo, soy un migajero idiota.

No merezco el amor de nadie si no me puedo siquiera amar a mí mismo tantito….

Gracias…. (parte 1)

A veces me pregunto cuántas cosas te he escrito, y sé que no las lees, y quizás jamás las leerás.
Me pongo a pensar, ¿cuál es el objetivo de todo esto?

Ya no volverás a estar conmigo, y creo que jamás sabrás todo lo que realmente me hiciste sentir.

Pero… aún así, sigo escribiendo, con una pequeña esperanza de que un día tengas ánimos de stalkearme y llegues a este blog. Aunque me encantaría que me escribieras, que veo muy poco probable, al menos me gustaría que supieras todo lo que realmente representaste en mi vida y todo lo que moviste en mí.

Y sólo quiero agradecerte.
Gracias por quererme aunque yo fuera un desastre.
Gracias por intentar comprenderme.
Por todos tus abrazos, caricias, besos, detalles.
En verdad no olvido nada, es muy difícil olvidarte.

No olvido cómo te recibí con flores y chocolates en Perú. Es un gesto que no he hecho con nadie, quizás muy cliché, pero sé que te gusta lo romántico. No olvido la vez que estuvimos en el VIP del aeropuerto, trasnochando para tomar el vuelo de vuelta a Chile. Cuando nos fuimos a Valparaíso, compraste por error los boletos equivocados, pero logramos aún así llegar a tiempo. Hicimos unas compras en el super y estuvimos en ese airb&b con vista hermosa. Me ayudaste a grabar mi set, con todo y dron que casi destruyo en el intento. Me apoyaste y echaste porras en todo momento con mi sueño. Toda la caminata que dimos por las playas de Valparaíso, ¿recuerdas ese castillo que parecía sacado de la película de la Sirenita? Te dije que tú eras mi príncipe Erick.
Fuimos a comer a una fonda, que encontré en google maps pero que para nada nos decepcionó, y terminamos yendo a las dunas, para grabar uno de los sets más épicos que he tocado en mi vida. Fue estando contigo cuando produje todas esas canciones, y que luego sonaron en una pasarela de alta costura en Guadalajara.

Gracias por todo tu amor, por compartir tu mundo conmigo, vimos juntos el señor de los anillos, que el final jamás me enteré por quedarme dormido. Vimos también Steven Universe, me dijiste que te gustaba cuando nuestras gemas se unían. Se me hizo tan tierno y dulce. En verdad extraño toda tu inocencia, tu modo tan bonito de ver el amor.

Como me encantaría tener aunque sea una segunda oportunidad, de volver a tomar tu mano, besarte, demostrarte que he cambiado y seguir nuestros planes juntos. Perdóname por todos mis arranques de ira por dramas sin sentido, aún así me aguantaste varios. Y todas las cosas malas y negativas que te hice sentir, recuerdo cada una de ellas, y de cada una de ellas me arrepiento. Por eso no quiero recordarlas ni siquiera en esta carta, porque son pensamientos que no te representan y jamás mereciste sentir.

Eres increíble, trabajador, leal, honesto, directo, tu habilidad de comunicar las cosas, con todo el tacto del mundo. Un gran partido, que yo no estuve a la altura…. esa fue la lección por la cual creo que llegaste a mi vida. Me hiciste abrir los ojos y darme cuenta que, aunque tengo muy buenas cualidades, tengo bastante camino que mi alma debe purificar y mejorar.

Me arrepiento mucho de muchas cosas, de no haberme quedado más días, de no haber hecho ese último viaje juntos. De haberme despedido de esa forma tan espantosa en el aeropuerto, de todos los dramas estúpidos que hice. Te alejé de mí, cuando eras una persona completamente increíble. Y no sé si podré recuperarte, creo que ya en serio ya es muy tarde… y me dan ganas de llorar cuando sé que todo lo que íbamos a tener juntos, ya no va a ocurrir. Ya lo estás viviendo con alguien más.

¿Recuerdas cuando te pusiste borrachito tomando Absenta? Y me dijiste que Valparaíso es una ciudad que me representa. Caminamos harto bajo el sol, y acabamos en un local de comida mexicana, tú eras el más feliz con tus quesadillas. Había una chica DJ tocando un set increíble, estábamos super agusto abrazándonos. Y cuando íbamos por completos y cerveza al bar cerca de tu casa, yo estaba enamorado de su cerveza artesanal. Siempre pasábamos por una tiendita y te pedía que me compraras un mazapán o un gansito, supongo en un intento de satisfacer mi niño interior.

Aún tengo tu funda de pasaporte, pero que tristemente creo que ya no tendré jamás un pasaporte chileno. Ni siquiera me importaba tanto la nacionalidad, pero el hecho de que eso simbolizaba de manera indirecta que sí te querías casar conmigo, me hace sentirme idiota en haberte alejado de mí.

Lamento todo lo que te hice, y lo seguiré haciendo quizás por meses, quizás años. No sé cuando podré olvidarte, supongo que cuando llegue alguien más que distraiga mi mente. No me urge estar con alguien más, pero sí siento mucha pena de pensar que ya te perdí. Veo muy difícil que tú quieras regresar.

Seguiré escribiendo en este blog, seguiré dedicándote versos, y recordando más momentos y agradeciéndote más. Al menos así, aunque pasen los años, queden aquí inmortalizadas las cosas bonitas y todo el amor que me hiciste sentir.

Te quiero C.

Soy un chico tecnológico que odia vivir en esta era digital

Hoy me topé con un video que me hizo reflexionar demasiado, hablaba sobre cómo la biblia, aunque es un libro religioso, tiene realmente mensajes poderosos que la humanidad el día de hoy, más que nunca necesita.

En un mundo cada día más cadente de verdaderas relaciones, donde la sociedad cada día está más dividida por pantallas, y adictos más al entorno digital que a nuestra bella realidad. En un mundo donde las parejas son desechables, donde con un swipe o un mensaje, todo se puede terminar y empezar. ¿El amor de verdad aún puede existir?

Creo que es nuestra misión como nueva generación ponerle un alto a toda esta tecnología, porque no nos damos cuenta que nos está causando muchos problemas, depresión, ansiedad, dependencia. Hasta yo mismo, que supuestamente me considero muy inteligente, he tenido muchos problemas gracias a esto.

Me da tristeza ver como todos nos hemos vuelto tan individuales. Recuerdo los tiempos donde con duras penas teníamos un smartphone y todo era subir cosas a Facebook y chatear por whatsapp. Ahí la convivencia era verdadera. Recuerdo que salía con mis amigos y todos hacíamos locuras, disfrutábamos, y yo era de los pocos alternativos que llevaba su cámara digital, todos les encantaba tomarse fotos y ver al día siguiente nuestras locuras posteadas en facebook. Era realmente todo auténtico. Entrabas a internet y te enterabas de las personas que realmente te importan, seguíamos todos conectados y sentías realmente como tus amistades estaban también ahí.

Pero ahora… todo se volvió pretencioso, nada auténtico, la gente incluso ya ni le gusta compartir nada. Sólo comparte sus “momentos más top”. ¿Dónde quedaron las reflexiones como estas en los muros de facebook? Cuando alguien celebraba un gran logro y todos lo felicitaban. Ahora todo se volvió más extraño, no termino de encajar en esta nueva era digital. Me desesperan los estúpidos algoritmos, que me enseñan pura tontería que según me interesa. ¡Yo quiero ver a mis amigos! ¡Quiero saber qué están haciendo! Conectar con ellos… pero ya nadie sube nada, ahora todos somos espectadores, de realidades ajenas de gente influyente o que se sigue animando a compartir su vida.

Es extraño, es como si realmente ahora todas las personas tuvieran un valor por su número de likes, su número de seguidores. Y mira yo que he alcanzado cierta fama… pero cuando fue mi mayor peak, siento que fue mi peor etapa como persona. Ahora busco desapegarme de eso, ya no quiero que mi creatividad o mi autoestima se vean afectados por un tonto algoritmo.

Quisiera desinstalar Instagram, pero tristemente como DJ y diseñador, es una herramienta que sí necesito utilizar para obtener clientes. Odio tener que estar viciado con eso. Que me aparezcan hombres guapos que no conozco, vidas bonitas llenas de éxito, gente con verdaderas comunidades, me hacen sentir patético, inútil, y que “debo esforzarme más”.

Devuélvanme los viejos tiempos, cuando en verdad conectábamos con las personas…. sin tener que ser esclavos de una pantalla que siento es la nueva maldición de esta humanidad.

Dejar ir como verdadero acto de amor

Dicen que hay que dejar ir, como si fuera una frase sabia y no un consuelo barato.
Pero ¿quién suelta con facilidad con quién aún quieres quedarte?
No tiene sentido.
Lo honesto sería admitir que casi todos, tarde o temprano, nos arrepentimos de no haber hablado a tiempo, de haber sido tajantes cuando bastaba con quedarnos. Porque cuando la cabeza se enfría, el silencio ya hizo su trabajo y lo irreversible se vuelve costumbre.

A veces pienso que el amor, en esta época, se volvió frágil por elección.
Se promete mucho, se sostiene poco.
Nadie quiere cargar con el peso de cuidar algo.
Se habla de fluir, pero se huye al primer remolino.
Se llaman vínculos a lo que apenas roza la piel.
No sorprende entonces que las bodas sean raras y el compromiso casi un gesto arqueológico.

Y quizá por eso empiezo a creer que el único amor que no traiciona es el que se ejerce hacia uno mismo.
Retirarse a tiempo.
Dejar de ofrecer el corazón a quien ya ni siquiera ofrece palabras.
Ni un saludo.
Ni una fecha recordada.
Ni el gesto mínimo de humanidad.
No somos nada —lo entiendo—, pero este borrarte por completo se siente más a inmadurez que a cierre.

Me duele aceptarlo, pero tendré que dejarte ir.
No como derrota, sino como dignidad.
Seguir buscándote cuando no hay respuesta es una forma lenta de desaparecerme a mí.
Y no lo merezco.
Tendré que entrenar a mi mente para soltarte, no solo como amor, sino como posibilidad, como amistad, como recuerdo al que aún le hablaba.

Tu postura es clara.
La mía, por fin, empieza a serlo.
Yo sigo invirtiendo energía donde ya no hay eco, y eso —aunque me avergüence— termina pareciendo patético.

Pero incluso de eso se aprende.
A veces soltar no es dejar de amar,
es dejar de abandonarse.

Pesadilla sin terror

Hoy tuve una pesadilla, pero no fue de nada realmente espantoso o espeluznante, no obstante, sentí ese mismo terror al final, como cuando te matan dentro de un sueño y despiertas gritando.

El sueño era simple, de hecho era agradable, porque por algún motivo estaba contigo, en tu antiguo departamento. Estábamos conviviendo y reencontrándonos, de hecho hasta aparecías tú con una nueva pareja. Todo iba relativamente bien, pero el final fue muy abrupto, repentinamente me decías que empacara todas mis cosas y que me tenía que ir, que no podía dejar ninguna pertenencia mía, pues tú no ibas a guardarlas o conservarlas pues sería la última vez que nos veríamos en toda la vida.

Ese momento me invadió el terror, pues al darme cuenta que se repetía lo que había ocurrido hace un año, esa sensación de ansiedad y miedo invadía de nuevo mi ser. Fue cómo revivir ese momento… y yo por más que te decía que no quería que fuera la última vez que nos viéramos, fuiste firme y claro.

Después de eso, desperté, muy agitado, y asustado, como si de una pesadilla se hubiera tratado…

Me quedé pensando si quizás realmente eras tú manifestándote en mi sueño. Tu rechazo y desprecio hacia mí no sé porque lo puedo sentir, quizás y fue tu modo abstracto de comunicármelo. Como sea, tomaré este sueño como una despedida, porque veo complicado que nos volvamos a ver en persona.

Si algún día llega a ocurrir…. espero todo sea distinto y no confirmarlo como un dejà vu.

Un housito y felicidad

Yo sé que parezco una persona muy deprimente en este blog, pero la verdad es que ustedes sólo leen mis momentos más tristes en el transcurso del día. En general, la gente siempre me ha percibido como una persona feliz, sonriente, con ganas de bailar, disfrutar, compartir. Me gusta esa parte de mí, creo que es lo que me salva que muchos me manden a volar. Y es que esa es mi verdadera esencia.

Aunque siempre sufra de desamor, aunque la vida se ponga tensa, no hay que dejar de amar y de creer en que en lo que llegamos a la luz al final del tunel, hay que iluminar el tunel al máximo y disfrutar el camino. La música siempre ha sido mi principal herramienta, pues es el modo en el que conecto con mis verdaderos sentimientos. Ya sea llorando escuchando a la sirena de Lana del Rey, sintiéndome una perra inalcanzable con Britney. En un rooftop coqueto bailando con gente bien al ritmo del house, o al borde del extasis de la vida en una bodega con techno industrial. Perreando hasta el suelo con Bad Bunny, o fragmentándome en mafioso con un afro house. La música siempre ha sido importante para mí en distintas etapas de mi vida.

Y creo que por eso me dedico a lo que me dedico, me encanta compartir y conectar con las personas de este modo. No se necesitan palabras, sólo seguir el ritmo y bailar, todos juntos, al unisono y dejando los problemas atrás. La música es de las pocas cosas que creo que mantiene a la humanidad, siendo humana.

Espero algún día lanzar todas mis canciones, tanto las de electrónica así como las cuales donde mi terrible voz aguda es la protagonista. Creo que tengo mucho que decir al mundo, y ustedes están siendo los primerizos en leer mi mente en estas palabras de desamor. Espero pronto poderles compartir lo que siento también a través de la música.

Por el momento, me toca desapegarme de todos esos sentimientos tristes y negativos, porque, ¡en unas horas es mi cumpleaños! Cumpleaños número 30 baby. Muy agradecido de estar en mi paraíso, Puerto Vallarta, que sea puente para celebrarlo, y rodearme de toda mi vallarta people importante que tanto me aprecia y me quiere. ¡Hoy nada de malos pensamientos! ¡Vamos a disfrutar y a bailar!

¡GRACIAS VIDA POR ESTOS 30 AÑOS DE UNA VIDA INCREÍBLE! Se logro sobrevivir a los 30, espero poder llegar a los 40. (: Que esta nueva década de mi vida, sea enfocada en crecer como persona, encontrar el amor en mí mismo, encontrar el verdadero amor, y compartir todo lo bello de la vida con el mundo a través de este blog y la música. ¡Gracias por acompañarme en este viaje!

Veamos lo que este nuevo año de vida me depara. ¡A celebrar! Y si tú hoy estás leyendo esto, ¡también disfruta y sal a bailar! Por ahí dedícame unos shots de tequila a mi salud. (:

Te perdí

Tu silencio me lo dice todo.
Ya no quieres saber nada más de mí.
Lo entiendo…. entiendo que ya te perdí.

Se perdieron las excursiones a tu lado,
se perdieron los piscos con el sabor de tus labios.
Se perdieron los buenos momentos que pasamos,
Se perdieron las canciones que te escribí.

Ahora sólo quedan palabras como testigos,
algunas fotos que atesoro en mi feed,
y un anillo sellado, oculto, que me recuerda a ti.

Sé que ya eres feliz con él,
Sé que quizás y te cases con él.
Sé que tendrás todo lo que no pudiste conmigo con él.

Te perdí por él.
Te perdí por mí.
Te perdiste en mí,
Y nos perdimos juntos.

Tú acabaste en sus brazos,
Y yo acabé en mis pensamientos,
En un bucle de niebla del que no puedo salir.

Porque mientras más me acerco a ti,
Más lejos te veo de mí.

Estoy perdido.
Te he perdido.
Me he perdido.

Necesito encontrarme.
Necesito que me encuentres.
Necesito….

¿Qué chingados necesito?


Ya no quiero destruir

Ya no quiero destruir.
Ni dejar que los pensamientos oscuros
me ocupen la sangre y la voz.
Que se disuelva la impulsividad,
que esa rabia sin nombre
aprenda a irse.

Yo nunca fui así.
¿En qué grieta del tiempo
me perdí a mí mismo?
¿Quién sembró esta sombra
donde antes había calma?

Hay un demonio que habla en mi pecho,
pero no soy yo.
Haré lo necesario para expulsarlo:
no tiene derecho a quedarse,
no tiene permiso de herir
lo que más amo.

Porque cuando lastimo,
también me rompo.
Y ya estoy cansado
de recoger mis propios restos.

¿Soy mi enemigo?
¿O solo alguien herido
peleando contra el ruido?

Hoy elijo no destruir.
La bondad pesa más que el miedo.
Disipo la neblina de mi mente
y recupero mi nombre.

Basta de autosabotaje.
Basta de sobrevivir en ruinas.
Voy a volver a ser
quien era antes de tanta mierda.