Palabras de Desamor De ti Chile

By Roberto G. Aurioles

Acepta tu soledad y serás libre

Llevo más de un año sufriendo por aquél, y yo creo que a aquél ya ni un recuerdo mío se le pasa por su mente.

Está claro que debo cerrar esto, porque mientras más siga atado a esta persona, sólo seguiré sufriendo por alguien que ya ni le intereso.

Dios me lo puso en mi vida para que me diera cuenta que tengo varias cosas que mejorar como persona, pero ahora que estoy listo, Dios también me lo quita por alguna razón. Quizás necesito seguir un rato solo, ponerme aprueba, enfocarme en mí. Porque siendo sincero, ganas de volverme a enamorar ya no quedan….

Dicen que cuando aceptas tu soledad, eres realmente libre, y al menos, yo ya soy libre de todas aquellas malas influencias, ese malo estilo de vida, incluso de las redes sociales que esclavo me tenían. Sinceramente, apenas estoy empezando con todo esto, no sé a donde llegará el resultado, pero bien dicen, cuando menos buscas el amor, es cuando más te llega, y creo que hoy pausaré a cupido por un rato, porque el único amor que ahora debo buscar, es el amor para mí mismo.

Un ángel

Buscando desaparecer… y me encuentro contigo. Manifestaba volver a los viajes, volver a la estabilidad, y justo entras a mi vida. Gracias por recordarme quién soy verdaderamente, aquél Roberto aventurero, con experiencia, dispuesto a comerse el mundo y a recorrerlo de nuevo.

No con cualquiera platico estos temas, no todos saben que he estado en más de 25 países, ni de mi apreciación por el arte y las culturas. Muchos se quedan con la imagen de que soy un desmadre diseñado para la fiesta, pero en realidad, mi esencia abarca muchas más cosas.

Me da gusto conectar de nuevo con ellas, y es lindo poder compartir mi experiencia contigo.

No te voy a mentir, me aterra el hecho de decepcionarte, porque te soy sincero, soy un tremendo desastre. Cuando veo tu mirada llena de amor e ilusión, no dejo de pensar en la última vez que me enamoré, al día de hoy sigo sin superarlo. Y ese es el problema, no quiero jugar contigo, porque en verdad eres una persona que merece mucho la pena.

Creo que a la larga nos haremos muy buenos amigos, podremos confiarnos bastantes cosas, y explorar una amistad a un nivel muy especial y único. De eso se trata esta conexión, por mientras, te agradezco por ser ese ángel. Tenía tiempo que alguien no me trataba tan bien, hasta al grado de hacerme sentir que no merezco dicho trato.

Pero esa es la mejor parte, me recuerdas que sí lo valgo y lo merezco, me haces sentir bien conmigo mismo, que soy guapo, que tengo personalidad, que soy una persona muy valiosa. Gracias por recordarlo, porque a veces mi ego enmascara mis miedos, mi falta de autoestima… debo empezar a creer más en mí. Gracias por creer en mí.

Curl up & die

No tengo muchas palabras, ni ánimos de escribir, en general, no tengo muchos ánimos para nada. Pero sigo aquí, existiendo…. existiendo sin ti.

Me he dado cuenta que literal terminé solo, que aunque fue por decisión propia y por seguridad, no me quedó de otra. No hay dinero para nada, ni ganas para nada…. sólo dan ganas de acorrucarse hasta morir.

Sé que saldré de esta, siempre lo he hecho, de peores he sobrevivido. No es la primera vez que muero, ni la segunda, ni la cuarta, ni la última. Supongo que toca morirme, dejar a todos atrás y empezar de nuevo….

Estaba por el camino equivocado, y ahora que ya salí de ahí, tú ya no estás aquí.

No sé que voy a hacer sin ti….

Al menos ahorita cerraré los ojos hasta quedarme dormido…. quizás mañana el sol me sonría mejor.

Yo vs. él

Y aunque siempre tuve miedo de saber la respuesta, hoy tuve el valor de averiguarlo. Porque como dije, me da miedo mi habilidad para investigar sobre las personas, hasta podría trabajar en la policía cibernética.

Necesitaba saber su rostro, saber quién chingados te apartó de mí. Así que me puse teclas a la obra, investigando por aquí, investigando por allá, de paso averigüé varias cosas de ti que la verdad, me terminaron de conmover e inspirar. Pero hoy tú no eres el tema, el tema es él.

“¡Es él!” Exclamé cuando por fin lo encontré y confirmé que se trataba de aquél ladrón, ese que se metió a mis aposentos y robó lo más valioso, lo que me mantenía contento y feliz. De toda mi competencia en el mundo, él tenía que ser el afortunado.

En ese momento, todas mis preguntas se resolvieron. Aunque un tanto decepcionante dar con la verdad. Pensé que sería alguien mejor. Mi reacción legítima fue un… “¿es neta?”

Esto me pone a pensar muchas cosas sobre mi persona, porque aunque yo sea una persona letrada, con múltiples talentos y capacidades, un rostro y físico bastante envidiable, además de un carisma y energía tan bella, que te envuelve en sus labios como nadie más lo hace… ni que te digo de cuando te toco y recorro todas tus sábanas. Y aunque yo sea todo eso, me cambiaste por nada, ¿en serio? ¿Eso qué valor me da como persona?

¿Tanto daño te hice que saltaste a eso?

Pues bueno, tampoco puedo destruir a aquél susodicho con sólo una foto, bien dicen, no juzguen a un libro por su portada, pero creo sinceramente que tú te ves mucho mejor a mi lado. Me hubiera encantado que mi sucesor me superara, o como mínimo, estuviera a mi altura. Ni siquiera puedo odiarlo porque no lo conozco, pero odio el sentimiento de que es la nueva barrera entre tú y yo. No hay nada que pueda hacer. ¿O sí?

Pero bueno, no te culpo, no tuve mis mejores comportamientos a tu lado. Reconozco mis errores y lo sabes. En ese momento mi mente estaba hecha tremendo lío…. y cuando más te necesitaba, me desechaste. Ese día tuve que forzarme a tomar una decisión, la cuál juré no me arrepentiría y sería firme, pero vaya, el tiempo me demostró que cometí un error, o al menos, sí me terminé arrepintiendo.

Claro que debí tratarte mejor, es más, claro que debimos ir a ese viaje juntos, aunque fuéramos “amigos”, no me importa, debí seguir contigo, debí intentarlo más. Debí dejar de lado todo lo que quería construir en Ciudad de México, porque me di cuenta que construir contigo es algo mucho más valioso.

Creo que tuvimos el infortunio de coincidir en mi peor etapa, de hecho, me aguantaste en mis días más oscuros del 2025. Bendito Dios que ya se acabó ese año, y ya me aparté de todo aquello que me hacía mal. Ahora el único daño colateral que me queda de ese maldito año, es mi malestar por tu ausencia.

En serio…. creo que podría haberme casado contigo. Pero este anillo, ya no sé ni qué significa…. ¿aún conservas el tuyo? ¿o lo aventaste ya a un río? Porque cada día que pasa, cada día que yo me ahogo más en él….

He knows…..

El que busca, encuentra….

A veces me da miedo mi capacidad y obsesión por encontrar las respuestas, pero no podía estar tranquilo, ¿quién es la persona que me robó tu corazón? ¿Es más guapo que yo? ¿Tendrá mejor trabajo? ¿Será más exitoso? ¿Más interesante?

¿En serio tan fácil te olvidaste de mí?

El día que me mencionaste su nombre, sentí como la furia se apoderaba de mis dedos, con ganas de destruir la pantalla, para luego sentir como un balde de agua fría empapaba mis ojos y procedía a inundar mi cuarto, otro huracán en Vallarta en mi pequeña habitación.

Ahora empecé a entender que tenía que obligarme a tener un duelo, porque para ti, yo claramente estaba muerto, pero en mi caso, tu recuerdo al día de hoy invade mi mente.

Han pasado meses desde aquello, y no me pudo evitar invadir la curiosidad cuando me dijiste que pasaste el Año Nuevo con él. Nuevamente confirmé lo que menos quería: efectivamente, después de medio año sigues con él. Ustedes ya llevan juntos más que nosotros en nuestra fallida relación, y eso me pone en una posición más complicada para recuperarte.

Tenía esperanzas de volver para allá, sentir el frío de nuevo, pero que tus brazos me acobijaran… que todo volviera a ser como antes. Pero el antes no existe, y el presente pesa más. Dejé todo por un sueño, que al día de hoy me queda más que claro que ya no se va a cumplir, y ahora me quedé sin nada.

Y si recuperarte ya no es opción… ¿Cómo le hago para olvidarte?

Quizás deba empezar por este tonto anillo que traigo en el cuello, mi símbolo de compromiso conmigo mismo, mi amuleto, que decidí transformarlo en una conexión y un portal contigo. Quizás debería aventarlo a un río… o quizás yo debería aventarme en él.